La historia del rock está repleta de decisiones que parecían razonables en su momento, pero que terminaron convertidas en errores históricos, y de episodios protagonizados por músicos que trascendieron sus canciones.
Desde rechazar a una de las bandas que terminaría cambiando el curso de la música popular para siempre hasta protagonizar incidentes violentos o declaraciones repudiables, algunos de estos hechos dejaron consecuencias que fueron mucho más allá del escenario.
A continuación, recopilamos cinco hechos polémicos del rock.
1. Decca Records rechazó a The Beatles en 1962
A comienzos de 1962, el sello británico Decca Records decidió no contratar a The Beatles después de una audición realizada el 1 de enero en Londres. La banda, que todavía no había publicado sus grandes éxitos, grabó 15 canciones durante la prueba, pero el ejecutivo Dick Rowe y su equipo optaron por no avanzar con el contrato. Entre los argumentos figura la idea de que "los grupos de guitarras estaban perdiendo popularidad".
Meses después, Brian Epstein consiguió que EMI contratara al cuarteto a través de Parlophone, bajo la supervisión del productor George Martin. El rechazo de Decca quedó como uno de los errores más increíbles de la industria discográfica, y los Beatles terminaron transformándose en uno de los fenómenos culturales más importantes del siglo XX.
2. Axl Rose se lanzó contra un fan durante un concierto de Guns N' Roses en 1991
El 2 de julio de 1991, durante un show de Guns N' Roses en el Riverport Amphitheatre de Maryland Heights, Misuri, Axl Rose se arrojó hacia el público para frenar a un espectador que estaba filmando el espectáculo con una cámara. Cuando volvió al escenario, el cantante anunció que se iba y la presentación terminó de forma abrupta, lo que desencadenó en una ola de destrozos y enfrentamientos con las fuerzas de seguridad. El episodio, conocido como "El motín de Riverport", dejó decenas de heridos y daños materiales estimados en unos 200.000 dólares.
3. Elvis Presley se presentó sin aviso ante Richard Nixon en la Casa Blanca
El 21 de diciembre de 1970, Elvis Presley llegó a la Casa Blanca, sin una cita previamente acordada, para solicitar una reunión con el presidente estadounidense Richard Nixon. El cantante quería obtener una credencial de agente federal de narcóticos, convencido de que ese reconocimiento le permitiría colaborar en "la lucha contra el consumo de drogas". Presley entregó una carta en la que expresaba su interés en ayudar al Gobierno y, finalmente, fue recibido por Nixon en el Despacho Oval.
Durante el encuentro, el músico pidió una placa de la Oficina de Narcóticos y Drogas Peligrosas, que obtuvo posteriormente como recuerdo, aunque no le otorgaba facultades policiales. La reunión quedó registrada con una foto que terminó convirtiéndose en una de las imágenes más famosas de los archivos presidenciales estadounidenses.
4. Eric Clapton protagonizó un discurso racista que impulsó "Rock Against Racism"
El 5 de agosto de 1976, durante un show en Birmingham, Inglaterra, Eric Clapton realizó una serie de comentarios racistas desde el escenario y expresó su apoyo al político Enoch Powell, conocido por su discurso antiinmigración. El guitarrista pidió que el Reino Unido limitara la inmigración y pronunció comentarios xenófobos dirigidos contra las comunidades negras y asiáticas.
Como era de esperarse, el episodio generó una gran indignación y contribuyó a impulsar Rock Against Racism, un movimiento que surgió como respuesta al racismo en la sociedad británica y a la presencia de discursos de extrema derecha en la cultura popular. La iniciativa tuvo conciertos y movilizaciones, entre ellos el festival de 1978 en Victoria Park, Londres, que reunió a bandas como The Clash, Steel Pulse y X-Ray Spex. Años después, Clapton reconoció públicamente el contenido racista de sus declaraciones y expresó arrepentimiento.
5. David Bowie definió a Adolf Hitler como uno de los primeros rockstars
En 1976, David Bowie generó una fuerte plémica por sus declaraciones sobre Adolf Hitler y el fascismo. En una entrevista con Playboy, el músico describió al dictador nazi como una figura capaz de movilizar multitudes y lo calificó como "uno de los primeros rockstars". Sus comentarios se produjeron durante una etapa en la que Bowie experimentaba con diferentes personajes, símbolos y estéticas altamente provocadoras, pero fueron cuestionados por la manera en que parecían romantizar la figura de un responsable central del Holocausto. Más adelante, Bowie atribuyó parte de su comportamiento y de sus declaraciones de aquella época al consumo extremo de cocaína, al que describió como una cantidad "astronómica".












