No es normal que una banda de rock termine sintiéndose culpable por afectar la vida de una estrella de Hollywood, pero eso es exactamente lo que le pasó a Blue Öyster Cult con Christopher Walken. Desde hace décadas el actor es atormentado por una frase que pronunció en un sketch de Saturday Night Live, al punto de que la propia banda llegó a compadecerse.
Todo comenzó en el año 2000, cuando Walken fue anfitrión del programa nocturno. Entre los segmentos de esa noche participó en un falso documental inspirado en Behind the Music de VH1, que mostraba la grabación del clásico “(Don’t Fear) The Reaper” de Blue Öyster Cult.
En el sketch, Will Ferrell interpretó a Gene Frenkel, un percusionista ficticio obsesionado con hacer sonar su campana por encima de todo. Walken, en el papel de un productor, alentaba sin descanso al músico con la frase: “¿Adivinen qué? Tengo fiebre y la única receta es más campana”.
Esta escena se convirtió en una de las más memorables de la historia del programa. Sin embargo, nadie imaginó que esa simple broma seguiría a Walken por el resto de su vida. Según Ferrell, el actor llegó a decirle que ese sketch había “arruinado su vida”, aunque nunca supo si lo decía en broma o en serio.
Por su parte, Blue Öyster Cult también quedó atada al chiste. Su guitarrista, Buck Dharma, reconoció en 2020 que la banda no solo tuvo que aceptar la nueva asociación con la campana, sino que incluso comenzaron a tocarla en vivo después del éxito del sketch. Lo más irónico es que, en la grabación original de la canción, el sonido de la campana era apenas perceptible.
“La gente solía llevar campanas a los conciertos… y hay una razón por la que los percusionistas cobran, porque realmente saben tocar la campana (…) Nunca la tocábamos en vivo, pero después del sketch nos sentimos obligados a hacerlo. Así que ahora lo hacemos”, declaró Dharma.