Uno podría pensar que Dave Grohl —un hombre que aprendió a tocar la batería en el sótano de su casa, que pasó por la escena hardcore antes de grabar uno de los discos más vendidos de la historia y que lleva décadas colaborando con casi todos los grandes del rock— tendría como norte a alguna de las agrupaciones que cimentaron el punk rock. Sin embargo, para el líder de Foo Fighters, el modelo al que todo artista debería aspirar —al menos en las cosas simples— son los Beatles.
Fundador de Foo Fighters y exbaterista de Nirvana, Grohl declaró que los Fab Four representan el modelo fundacional de lo que debe ser un grupo de rock. En una entrevista con Anderson Cooper, el artista fue directo: "The Beatles crearon el modelo para el grupo de rock. Eran cuatro integrantes y cada uno de ellos era un músico y compositor brillante. De chico, así fue como aprendí a tocar. Tenía una guitarra y un cancionero de The Beatles. Y todavía hoy creo que eso es todo lo que un chico necesita para aprender a hacer música".

Esta declaración cobra un peso particular si se considera la carrera de Grohl, que comenzó en la escena hardcore punk con la banda Scream antes de integrarse a Nirvana y, más tarde, fundar Foo Fighters. A lo largo de ese recorrido, también colaboró con artistas tan disímiles e interesantes como Nine Inch Nails, David Bowie, Queens of the Stone Age y el mismísimo Paul McCartney.
Más allá de esta apreciación personal, sus palabras apuntan a algo más estructural: antes de The Beatles, la industria musical giraba principalmente en torno a solistas. La irrupción de cuatro músicos en igualdad de condiciones sobre un escenario modificó la percepción del público y estableció un modelo de banda donde cada integrante aportaba su propio talento, sin que el conjunto dependiera de una única figura dominante.









