La portada de Animals, de Pink Floyd, es una de las más icónicas de la banda y se cuenta entre esas tapas que invitan al curioso a querer escuchar el álbum, incluso sin saber nada del grupo o de la obra en sí. Lo cierto es que, para lograr esta imagen tan emblemática, diseñadores gráficos y fotógrafos tuvieron que atravesar varios malos tragos.
Un detalle clave de la portada es el cerdo que aparece volando entre las chimeneas, una referencia directa a Rebelión en la granja, de George Orwell —libro en el que se basa el concepto del disco—, y a la canción "Pigs", una de las principales del álbum. La inclusión de este muñeco implicó tres días de sesiones fotográficas, ya que siempre surgía algún contratiempo.

Un muñeco inmanejable
Para empezar, el cerdo medía más de 12 metros y, tanto la banda como su equipo —el grupo de diseño gráfico Hipgnosis y el fotógrafo Aubrey Powell—, habían ideado un sistema para hacerlo sobrevolar la fábrica que sirvió como locación. Sin embargo, el primer día no lograron que el muñeco volara. En el segundo intento apareció un nuevo problema: las amarras que lo sostenían se soltaron.
“De repente hubo un grito ahogado. El cable se había roto con una fuerte ráfaga de viento y el cerdo se elevó y se alejó por la ruta de vuelo hacia el aeropuerto de Heathrow. Finalmente desapareció de la vista a 30.000 pies de altura…”, recordó Powell en diálogo con For the Love of Vinyl.
Debido al material del que estaba hecho el cerdo, desde el aeropuerto londinense no lograron detectarlo en los radares, y terminó aterrizando en una granja en Kent, donde fue localizado gracias a helicópteros de la policía. Finalmente, el equipo no consiguió la imagen deseada durante la sesión, por lo que el cerdo fue agregado posteriormente y superpuesto sobre la fotografía de la central eléctrica.
Dónde se tomó la foto de la portada
La banda eligió como elemento principal de la portada una fotografía de la central eléctrica Battersea Power Station, un edificio de estilo art déco ubicado en el sur de Londres. En 1965, esta monumental construcción había aparecido en la película Help!, protagonizada por The Beatles.
El grupo de diseño gráfico Hipgnosis fue el encargado de realizar el arte de tapa, aunque la idea original provino de Roger Waters, quien vivía cerca de la central y pasaba con frecuencia por ese edificio. La inclusión de esta construcción también funciona como una referencia a la hiperproductividad que propone el capitalismo, ya que en ese momento abastecía de electricidad al 20% de Londres.









