A lo largo de sus más de cinco décadas de historia, AC/DC lanzó algunos de los discos más exitosos, no solo de su género, sino de toda la música popular en general. Sin embargo, de todas esas obras, hay una que marcó de manera especial a Sammy Hagar: Highway to Hell, el sexto trabajo de estudio del grupo australiano y el último con el cantante Bon Scott entre sus filas.
En una conversación difundida por el canal de YouTube dedicado a Scott, Hagar habló sobre la discografía de la banda y aseguró: “Highway to Hell fue simplemente... Hay que reconocer que fue su mejor disco. No me importa quién seas. Tienes que saber que es una obra maestra del rock and roll”.
El otrora líder de Van Halen, formación en la que se desempeñó entre 1985 y 1996, y nuevamente entre 2003 y 2005, también se refirió a la canción que le da nombre al álbum: “No hay una pista de rock and roll mejor en todo el planeta. Puede que sea uno de los mejores temas de rock and roll jamás escritos, por la letra, la música, todo”.
Cómo se enamoró de AC/DC
El cantante estadounidense recordó cuándo escuchó a sus colegas por primera vez: “Escuché a AC/DC en la radio antes de conocer a cualquiera de sus integrantes y recuerdo haber escuchado ‘Problem Child’. Me encantó ese tema. Me pareció genial, muy provocador, y me gustó mucho la manera en que cantaba”.
“Me convertí en fanático de AC/DC instantáneamente”, contó antes de agregar sobre Scott: “Cuando escuché su voz por primera vez, como cantante pensé: ‘Este tipo es genial. Me gusta cómo canta. Lo está dando todo’. Siempre estaba al borde de que se le quebrara la voz. Parecía que con un esfuerzo más iba a perder el control. Era como un auto de carreras que toma cada curva al límite, a punto de perder el control. Y así es como ganas una carrera”.









