David Gilmour es uno de los guitarristas a los que cualquier aspirante a tocar el instrumento mira tarde o temprano. Sus solos en canciones como "Comfortably Numb" o "Wish You Were Here" llevan décadas siendo material de estudio para los aficionados de las seis cuerdas. Sin embargo, cuando le preguntan qué disco recomienda para aprender a tocar, el guitarrista de Pink Floyd no señala ninguno de sus propios trabajos, sino que apunta a un álbum de blues grabado en 1966.
El disco en cuestión es el LP debut de John Mayall & the Bluesbreakers titulado Blues Breakers with Eric Clapton, trabajo en el que participó un Eric Clapton de 21 años. En una entrevista con la revista Relix en 2015, Gilmour afirmó: "Todos esos tipos eran increíbles. Pasé tiempo intentando aprender a tocar sus licks a la perfección. Le sugeriría a cualquier guitarrista joven que se siente y haga eso. Vas a terminar sabiendo tocar su material bastante bien".
La claves es aprender a copiar
La recomendación no se queda ahí, dado que para el oriundo de Cambridge lo más valioso del disco no es solo la técnica de Clapton o el blues clásico que tocaban Mayall junto a John McVie y Hughie Flint, sino lo que le ocurre a quien toca con él: "Con el tiempo, vas a encontrar tu propio estilo a partir de eso. Se abre camino a través de la imitación", señaló.
Claro está, Gilmour no ocultó que eso fue exactamente lo que le ocurrió a él. Aprendió copiando elementos como los acordes acústicos de Pete Seeger y el blues eléctrico de B.B. King y Clapton. Fue sobre esa base que construyó el sonido que lo terminaría haciendo famoso. "Copié, no tengan miedo de copiar, y eventualmente apareció algo que supongo que podría llamar mío", dijo en otra oportunidad.










