Billy Bob Thornton lleva décadas tanto en el mundo del cine y la televisión como en el de la música. Es por esto que el actor, cineasta y cantautor tiene su opinión formada en diversos tópicos, como cuál fue el mejor año de todos para la música. En una entrevista con Todd Gold para Medium en 2019, el ganador del Oscar dio a conocer que su año preferido en toda la historia de la música fue 1973, y la justificación son los discos que salieron a la venta durante esos 12 meses.
“Tuve una infancia difícil y mis padres no se llevaban bien, y mi padre no se llevaba bien con nosotros, los niños, lo cual es quedarse corto”, recordó Thornton. “Pero bueno, mi madre era feliz cuando escuchaba a Elvis Presley y, cuando lo escuchaba, me daba una especie de paz. Después, los Beatles me dieron una meta. ‘Eso es lo que quiero hacer. Eso es lo que quiero ser’. Me señalaron una dirección".
Y agregó: "Después, Zappa y The Mothers of Invention. Los escuché y pensé: ‘Oh, no soy el único niño raro y perturbado por aquí’. Jim Jarmusch me dijo lo mismo. Dijo que Zappa lo había afectado de esa manera y ambos coincidimos en que dejamos nuestros respectivos hogares, yo en Arkansas y él en Akron, Ohio, donde pensamos: ‘Hay más allá’, y nos fuimos de casa”.

Nada como 1973
El oriundo de la ciudad de Hot Springs mencionó a bandas que fueron sumamente importantes para él como Allman Brothers, Pink Floyd y King Crimson. “Eso fue durante los días de las drogas. El disco de King Crimson, In The Court of the Crimson King salió cuando yo estaba en segundo año o algo así”, contó.
Sin embargo, nada superó a 1973:
“Pero el año en que me gradué, 1973, salieron todos estos famosos y malditos discos ese año. Dark Side of the Moon… Goodbye Yellow Brick Road… Quadrophenia… Houses of the Holy… Mott the Hoople, [David] Bowie, Lynyrd Skynyrd, todo esto salió ese año. Después del 73 o 74, todo había pasado. No creo que haya habido nada monumental después de eso. No es que no haya habido buena música después de eso. Pero diría que las experiencias reveladoras, catárticas o inspiradoras ya habían ocurrido cuando tenía 18 años”.










