Toda gran banda de rock necesita un guitarrista rítmico sólido que sostenga la base sobre la cual se construye la canción, aunque no siempre sea quien se lleve los aplausos. Cuando Don Henley armó The Eagles a comienzos de los 70, encontró esa base en Glenn Frey, quien venía de tocar en la escena de clubes de Los Ángeles después de sus primeros años en Detroit, donde había grabado temas junto a Bob Seger, como "Ramblin' Gamblin' Man", con tan solo 19 años.

Antes de sumarse a The Eagles, Glenn formó parte de la banda que acompañaba a Linda Ronstadt, donde terminó de definir su estilo y coincidió con el propio Henley. Este último venía de tocar en Shiloh, una agrupación de country rock, y notó la diferencia apenas comenzó a componer junto a Frey.

En una entrevista con Rolling Stone, Henley explicó la importancia del trabajo de Frey dentro del grupo: "Glenn se convirtió en un estudioso del estilo de guitarra rítmica de Chuck Berry y, con la posible excepción de Keith Richards, también discípulo de Berry, y algún otro más, Glenn fue uno de los mejores guitarristas rítmicos que escuché en mi vida".

A diferencia de Bernie Leadon o Joe Walsh, quienes solían acaparar las miradas en la banda, Frey se mantuvo en un rol de sostén, sin necesidad de competir por las voces ni por la guitarra principal. Ese trabajo se escucha, por ejemplo, en "New Kid in Town", donde la base de tres acordes en la estrofa alcanza para sostener toda la melodía.

Eagles - New Kid In Town (Official Audio)
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