Paul McCartney reconoció en varias oportunidades que nunca aprendió a leer partituras, a pesar de haber compuesto gran parte del catálogo de The Beatles. Claro está, esa limitación técnica, que hubiera sido fatal para otras personas, no le impidió a Macca escribir algunos de los temas más recordados de la banda, incluido uno basado en un poema isabelino de principios del siglo XVII.
“No veo la música como puntos en una hoja. Es algo que está en mi cabeza y que sigue avanzando”, dijo en una oportunidad el músico nacido en Liverpool el 18 de junio de 1942. “Ninguno de nosotros sabía leer música en los Beatles. Hicimos cosas buenas igual. Pero nada de eso lo escribimos nosotros en notación. Esa es la parte que no puedo hacer”.
El caso más claro de esa forma de trabajar fue “Golden Slumbers”, el track incluido en el medley del lado B de Abbey Road, editado en 1969. La letra del tema no es original de McCartney, ya que proviene de “Cradle Song”, un poema del dramaturgo inglés Thomas Dekker, nacido alrededor de 1572 y publicado en 1603 dentro de su obra de teatro Patient Grissil.

De poema a clásico de la música
McCartney encontró el texto de casualidad, en la casa de su padre en Liverpool. “Estaba tocando el piano en la casa de mi papá en Liverpool, y el cancionero de piano de mi hermanastra Ruth estaba arriba del atril”, contó. “Lo estaba hojeando y llegué a ‘Golden Slumbers’”.
“No puedo leer música y no me acordaba de la melodía vieja, así que empecé a tocar mi propia melodía. Me gustó la letra, así que la dejé, y encajó con otro pedazo de canción que ya tenía”, agregó la leyenda del cuarteto.
El resultado final combinó esa letra de 1603 con música nueva compuesta por McCartney, además de arreglos orquestales grabados en los estudios de Abbey Road. “Golden Slumbers” nunca se editó como single, pero quedó unida musicalmente a “Carry That Weight” dentro del medley, una de las partes más reconocidas del último disco de estudio grabado por la banda.









