Kurt Cobain encontró en los Sex Pistols una puerta de entrada al punk, pero su relación con el género no empezó de la mejor manera. El líder de Nirvana llegó a responsabilizar a un disco de una de las bandas más influyentes del movimiento por haber retrasado su acercamiento a esa música durante años. En sus diarios, explicó los motivos de su rechazo y dejó en claro por qué consideraba que Johnny Rotten y compañía habían sido mucho más importantes que The Clash.
El primer disco punk que Cobain compró fue Sandinista!, el LP triple que The Clash publicó en 1980. Sin embargo, la experiencia con ese álbum no lo acercó al grupo ni al género. Por el contrario, el músico fue especialmente crítico con el trabajo y con la propuesta de la banda británica, a la que describió como "una mala imitación de los Rolling Stones, enamorados de Estados Unidos".
"Su música era terrible. Culpo a Sandinista! por no haberme permitido entrar en el punk cuando debería haberlo hecho, años antes. Era muy malo", escribió Cobain. Aun así, reconoció un aspecto que valoraba de la agrupación: la presencia de sus parejas durante las giras, entre ellas las integrantes de The Slits.

Por qué prefería los Sex Pistols
La opinión del músico sobre los Sex Pistols era muy diferente. Aunque reconocía que ambas bandas habían sido pioneras del punk, encontraba en el grupo liderado por Rotten una identidad sonora y una actitud con las que podía identificarse. En particular, destacó la producción de Never Mind the Bollocks, Here's the Sex Pistols, el único álbum de estudio de la banda, publicado en 1977.
"El álbum de los Pistols tiene la mejor producción que escuché en un disco de rock. Es totalmente frontal y comprimido", escribió. Cobain también defendió la repercusión que tuvo el grupo en sus primeros años: "Todo el revuelo que generaron los Pistols estaba totalmente merecido. Se merecían todo lo conseguido", concluyó.









