Después de la muerte de Kurt Cobain en 1994, comenzaron a circular un sinfín de rumores y especulaciones acerca de su persona y su vida. Uno de los más famosos sostiene que había sido rechazado por sus propios héroes musicales. Pocas versiones se repitieron tanto y pocas se contaron con tan escasa precisión. Detrás de esta historia hay una explicación más simple y, a la vez, más reveladora, que involucra a una de las bandas más influyentes y menos reconocidas del grunge.

Se trata de Melvins, el grupo de sludge metal del estado de Washington liderado por Buzz Osborne, que se adelantó a su tiempo. Quizás por eso, sus primeros lanzamientos, a mediados de la década de 1980, no lograron captar la atención del gran público. Sin embargo, sí conquistaron la admiración de un joven Cobain, tan devoto de la banda que, según se cuenta, llegó a audicionar para integrarla en los días previos a Nirvana. Sin embargo, fue rechazado por motivos que el tiempo terminó por borrar.

Pese a esa negativa, el vínculo entre ambos se consolidó. Cobain tomó prestado al baterista de Melvins, Dale Crover, para algunas de las primeras sesiones de Nirvana, varias de las cuales terminaron formando parte de Bleach, el álbum debut de la banda, que recibió críticas dispares en su momento. Más relevante aún fue que Osborne le presentó a Dave Grohl, con lo que se completó el trío que definiría la etapa más icónica de Nirvana.

Set It on Fire

Como forma de retribuir el gesto, Cobain participó en la producción de Houdini, el primer álbum de Melvins para un sello discográfico importante. Allí comenzó a gestarse el supuesto conflicto. Aunque figuraba como coproductor en seis de los 13 temas del álbum, estuvo ausente durante la mayoría de las sesiones de grabación. El disco se registró entre 1992 y 1993, un período que coincidió con el punto más alto de su fama, el nacimiento de su hija y el agravamiento de su adicción a la heroína. En otras palabras, no era la persona más confiable para una tarea de ese tipo.

Finalmente, Osborne tomó la difícil decisión de apartarlo de su rol como productor, lo que dio lugar a versiones sobre una pelea o una ruptura catastrófica entre ambos. Según el líder de Melvins, la realidad fue bastante menos dramática: simplemente le comunicó a Cobain que la colaboración no iba a funcionar, y eso fue todo.

"Fui a la oficina de Danny Goldberg, mánager de Nirvana en Atlantic, y le dije esto", contó Osborne a Revolver. "Y, convenientemente, él no recuerda nada de todo esto, lo cual es una locura". Todo indica que Goldberg fue el origen de buena parte de los rumores sobre la salida de Cobain. "Llegó a decir cosas como que Kurt se fue porque queríamos que nos escribiera canciones, lo cual es una locura total. No necesito que nadie me escriba canciones", recordó Osborne.

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