Durante las sesiones de grabación de The Beatles, George Martin, a quien muchos llaman “el quinto Beatle”, jugó un papel clave para transformar las ideas de John Lennon y Paul McCartney en himnos inolvidables que incluso hoy, a más de 60 años de su lanzamiento, siguen vigentes. Sin embargo, pese a su enorme respeto por la obra de los Fab Four de Liverpool, el productor confesó en más de una oportunidad que había una canción de uno de los cuatro que no le gustaba: “Power To The People”.
Publicada el 12 de marzo de 1971 en el Reino Unido —diez días después en Estados Unidos—, la canción fue incluida en el disco recopilatorio de 1975 de Lennon y la Plastic Ono Band, Shaved Fish. La pista surgió en plena etapa de activismo político de John, se convirtió en un himno de consignas sociales y tuvo buena recepción entre sus seguidores. Aun así, Martin comentó en una entrevista de 1971 que no tenía “la intensidad” que caracterizaba a su autor.
“Carece de la intensidad de la que él es capaz”

En una entrevista con Melody Maker, Martin fue consultado por el trabajo en solitario de los ex Beatles, a lo que comentó: “Siento una gran admiración por George [Harrison]. Hizo un trabajo extraordinario porque, en su opinión, es una especie de devoción al deber. Lo obligamos a ser solitario, supongo... nunca pudo colaborar con nadie en sus composiciones y, por lo tanto, cuando se separó, tenía más fuerza porque se vio obligado a estar solo”.
Luego comparó los caminos de Lennon y Macca, y dijo: “Creo que los otros dos sufrieron en comparación, porque cada uno se dio sus gustos a su manera. John se volvió más evidente, en cierto modo... “Power To The People” es una versión de “Give Peace A Chance”, y no es muy buena. Carece de la intensidad de la que él es capaz. Paul, al igual que con su primer álbum... era bastante bueno, pero un trabajo muy casero y familiar”.
Finalmente, Martin fue tajante: “No creo que lo considerara tan importante como lo que había hecho antes. No creo que Linda McCartney sustituya a John Lennon, como tampoco Yoko Ono lo hace con Paul McCartney”.
Más allá de su opinión crítica, las palabras de Martin revelan la vara altísima con la que medía el talento de Lennon: incluso cuando cuestionaba una canción, lo hacía desde la convicción de que su autor era capaz de mucho más.









