Radiohead tiene un catálogo repleto de canciones tristes. Desde "True Love Waits" hasta "Motion Picture Soundtrack", Thom Yorke lleva décadas explorando la melancolía con una precisión casi quirúrgica. Pero entre toda la amplia discografía de la banda de Oxford, hay un tema que el propio cantante identifica como el más oscuro que el grupo haya grabado jamás: "Street Spirit (Fade Out)", el último single de The Bends, el segundo LP del conjunto, publicado en 1995.
El disco fue un punto de inflexión para el quinteto, también conformado por Ed O'Brien, Philip Selway y los hermanos Jonny y Colin Greenwood. Después del impacto de "Creep", The Bends los alejó del britpop y trazó el camino hacia todo lo que vendría después. Sin embargo, "Street Spirit" cerró ese álbum como un portazo feroz: guitarras que transmiten angustia, una atmósfera densa y la voz de Yorke uniendo todos los elementos como solo él sabe hacerlo.
El propio cantautor fue categórico sobre lo que esa pista representa: "No la escribí yo. Se escribió sola. Nosotros fuimos solo sus mensajeros". Y añadió: "Su núcleo es un completo misterio para mí. Nunca intentaría escribir algo tan falto de esperanza. Todas nuestras canciones más tristes tienen, en algún lugar, al menos un destello de resolución. 'Street Spirit' no tiene resolución. Es el túnel oscuro sin luz al final". La crudeza de estas declaraciones explica también por qué Yorke necesitó desarrollar una suerte de estrategia para poder interpretar su obra en vivo.
"Desconecto mi radar emocional de ese tema, o no podría tocarlo”, admitió el artista oriundo de Wellingborough, Northamptonshire. “Me quebraría. Me desmoronaría en el escenario. Por eso sus letras son solo un conjunto de minihistorias o imágenes visuales, en lugar de una explicación coherente de su significado. Usé imágenes para transmitir la totalidad emocional de la letra y la música juntas. Eso es lo que significa 'tragar todo esto entero'", sentenció.









