Todas las bandas tienen canciones que en el estudio suenan espectaculares, pero en vivo resultan todo un desafío. Un ejemplo es “Mother’s Little Helper”, la canción de los Rolling Stones que el propio Charlie Watts admitió que era difícil de llevar a cabo: “A menudo hemos intentado tocar ‘Mother’s Little Helper’ y nunca ha sido bueno, nunca ha cuajado por alguna razón”.

Otro caso es el de Queen y el tema “It’s Late”. En lo que respecta al apartado de la guitarra, Brian May utilizó el tapping a dos manos para su solo. Sin embargo, con el correr del tiempo se dio cuenta de que no había sido la mejor decisión a la hora de intentar replicar el track en vivo: “Era un problema hacerlo en el escenario. Me pareció que era demasiado rígido". 

Por supuesto, The Beatles no era la excepción. El cuarteto tenía grandes dificultades para tocar "Paperback Writer" en vivo, una canción con muchas superposiciones de voces. Así lo reveló George Harrison en The Beatles Anthology:

“Lo que hacíamos era llegar al punto en que sonaba particularmente mal, y entonces hacíamos nuestros ‘movimientos de piernas de Elvis’ y saludábamos al público, y todos gritaban, y eso lo disimulaba. Como dijo Paul, los gritos sí que disimulaban muchos momentos preocupantes”.

The Beatles - The Beatles - Paperback Writer (Live Performance) [Remastered 2015]

El origen de "Paperback Writer" de The Beatles

“Paperback Writer” surgió de una idea original de Paul McCartney, quien se inspiró en su fascinación por los libros de bolsillo y en un artículo del Daily Mail que leyó sobre un aspirante a escritor. Así lo contó en Many Years From Now: “Había pensado en una canción y, de alguna manera, tenía que ver con el Daily Mail, así que puede que esa mañana publicaran un artículo sobre gente escribiendo libros de bolsillo".

Paul dio con la idea mientras viajaba a la casa de John Lennon en la localidad inglesa de Weybridge. El oriundo de Liverpool relató: “Llegué ahí y le comenté a John que tenía la idea de escribir a una editorial para ser escritor de libros de bolsillo, y le dije: ‘Creo que debería escribirse como una carta’”.

Saqué un trozo de papel y le dije que debería ser algo así como ‘Estimado señor o señora, según el caso…’, y procedí a escribirlo delante suyo como si fuera una carta, rimando de vez en cuando. Y John, según recuerdo, se sentó y dijo: ‘Ah, ya está’, ‘Ajá’, ‘Sí’. Lo recuerdo, con su sonrisa divertida, diciendo: ‘Sí, ya está, con eso basta’”, siguió McCartney.

“Luego subimos y le pusimos la melodía. Él y yo nos sentamos y lo terminamos todo. La idea original era mía. No tenía música, pero es solo una cancioncita bluesera, sin mucha melodía. Luego se me ocurrió hacer las armonías y las arreglamos en el estudio”, sentenció Paul.

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