Brian Johnson no es hombre de elogios fáciles y livianos. Décadas al frente de AC/DC, una de las bandas más influyentes de la historia del rock, le dieron un criterio afilado y una vara altísima. Por eso, tiene un peso significativo que el cantante británico identifique una canción como una de las mejores que escuchó en su vida.
Se trata de "Rocky Mountain Way" de Joe Walsh. Publicada en 1973 como parte del disco The Smoker You Drink, the Player You Get, primer álbum del músico como solista tras su salida de James Gang. Esta canción marcó un punto de inflexión en la carrera del guitarrista.
"Es una de mis canciones favoritas de todos los tiempos", expresó Johnson en una declaración recuperada por Far Out Magazine. "Si solo escuchás la letra, es tan pura, tan bella y honesta. El solo del medio fue revolucionario. Nunca había escuchado algo así", agregó.
Una amistad forjada en el rock and roll

El elogio no es únicamente musical. La realidad es que Johnson y Walsh mantienen una amistad cercana desde hace años. El propio vocalista de AC/DC lo describe con entusiasmo: "Joe Walsh es uno de mis mejores amigos. Es el hombre más gracioso que creo haber conocido en mi vida. Es adorable, seguimos en contacto".
El vínculo entre ambos no es coincidencia: AC/DC construyó su identidad sobre los cimientos del blues y el rock and roll clásico, y Walsh encarna con precisión esa tradición. "Rocky Mountain Way" fue compuesta en un momento bisagra para Walsh, recién salido de James Gang y comenzando una carrera solista que lo llevaría años después a los Eagles.
Para Johnson, lo que hace grande a esa canción es exactamente lo que define, según su criterio, al mejor rock and roll posible: la capacidad de tomar el lenguaje del blues y transformarlo en algo más, cristalizando la tristeza en algo que puede sonar robusto y vibrante.
En el rock, sostiene el cantante, existe una hermandad que trasciende géneros y estilos. No todos atravesaron las mismas experiencias, pero muchas veces cantar el blues es la única forma de procesar lo que no se puede decir de otra manera. Walsh lo entendió en 1973 y Johnson lo supo en cuanto la escuchó.









