Algunas canciones logran lo que pocas pueden: resistir el paso del tiempo y conservar intacta su capacidad de emocionar. "Waterloo Sunset", de The Kinks, es una de ellas. Desde su lanzamiento en 1967, el tema compuesto por Ray Davies se transformó en un clásico del pop británico, admirado no solo por sus seguidores, sino también por músicos de distintas generaciones y estilos, entre ellos David Gilmour y Damon Albarn.
En una entrevista con Desert Island Discs en el 2003, el guitarrista de Pink Floyd lo definió de la siguiente manera: "Para mí, la canción pop perfecta es 'Waterloo Sunset' de The Kinks. Me habría encantado haberla escrito". Albarn, por su parte, declaró: "'Waterloo Sunset' de Ray Davies, sin duda alguna. Es la canción más perfecta que podría aspirar a escribir, con mi tipo de voz”, dejando en claro que el tema de The Kinks es uno de sus predilectos.

Publicada en mayo de 1967, "Waterloo Sunset" se convirtió rápidamente en uno de los himnos más queridos del pop británico. En el año 2010, el propio Davies comentó sobre su composición: "Al principio no pensé en que tratara sobre Waterloo, pero me di cuenta de que el lugar era muy significativo en mi vida (...) A los 13 años estuve en el Hospital St. Thomas cuando estaba muy enfermo y las enfermeras me llevaban al balcón para que viera el río", recordó.
"También trata sobre mi viaje al Festival de Gran Bretaña de 1951. Trata sobre los dos personajes y las aspiraciones de la generación de mis hermanas, que crecieron durante la Segunda Guerra Mundial. Trata sobre el mundo que quería para ellas. Eso, y luego pasear junto al Támesis con mi primera esposa y todos los sueños que teníamos", concluyó Davies.









