Paul McCartney es, sin lugar a dudas, uno de los compositores más exitosos de la historia moderna, una posición que alcanzó al ser responsable de algunos de los temas más queridos de The Beatles, así como también de clásicos que marcaron su carrera solista. A lo largo de su longeva trayectoria, Macca no solo dio a luz canciones que buscaron entretener al oyente casual y escalar posiciones en los listados, sino que también hizo lo propio con algunas obras cuya carga emocional va mucho más allá del simple acto de cantarlas, como es el caso de su tema “Dear Friend”.
Escrito junto a su esposa, Linda McCartney, y producido por Paul, el track fue incluido en Wild Life, el álbum debut de Wings, la banda que Macca y su cónyuge formaron con Denny Laine y Denny Seiwell tras la separación de los Beatles. Lejos de ser una pista más, “Dear Friend” nació pensando en John Lennon y se convirtió en una de las obras que más emoción le provoca al oriundo de Liverpool. Fue de esto mismo de lo que habló en una sesión de preguntas y respuestas a través de su página oficial.

Con el relanzamiento del álbum como tópico principal, Paul hizo foco en el profundo significado que tiene para él la canción, la cual, según admitió, lo pone "muy emocional al escucharla". "Así es cómo hablábamos con John después de todas esas discusiones sobre la separación de los Beatles", confirmó McCartney. "Me resulta muy emotivo escucharlo ahora. Tengo que contenerme un poco".
Además, agregó: "Esa parte de la letra: 'Realmente, joven y recién casado'. Al escucharla pensé, 'Dios, ¡es verdad! Estoy tratando de decirle a John, 'Mira, está todo bien. Tomemos una copa de vino. Estemos bien'. Afortunadamente sí nos reunimos, y fue una gran fuente de alegría porque hubiera sido terrible si las cosas hubieran quedado así, él muriendo asesinado sin tener la oportunidad de aclarar las cosas".









