El krautrock nació en Alemania Occidental a finales de los años 60, pero fue en la década siguiente cuando alcanzó su verdadero esplendor. Este género se caracteriza por la experimentación sonora, el uso de sintetizadores y el desarrollo de la música electrónica ligada a las corrientes de vanguardia. A continuación, los 10 mejores discos de krautrock de los años 70 según la crítica.
10. Cluster - Sowiesoso (1976)
En este disco, grabado en solo dos días, la banda alemana explora nuevos sonidos, influencias y estilos dentro del krautrock. En particular, el álbum muestra una fuerte influencia de Brian Eno. Al destacar su sonido más suave y evocador, AllMusic lo describió como una combinación de sonidos electrónicos con una calidez pastoril.
9. Faust - So Far (1972)
En su segundo álbum de estudio, la banda alemana apuesta por una propuesta más accesible. El disco incluye algunas de sus canciones más conocidas, como “It's a Rainy Day, Sunshine Girl”, “No Harm” y “I've Got My Car and My TV”, y muestra su costado más ligado al rock clásico, tanto por el sonido como por algunos de sus recursos de grabación.
8. Harmonia - Musik von Harmonia (1974)
Harmonia se encuentra entre las bandas más influyentes del krautrock. Así lo expresó Brian Eno a mediados de los años 70, cuando aseguró que se trataba de “la banda de rock más importante del mundo”. En este álbum debut, que no alcanzó un gran éxito en su momento, el grupo consolidó un estilo muy personal, caracterizado por una producción rudimentaria, un sonido lo-fi y el uso del ritmo motorik.
7. Can - Future Days (1973)
En su cuarto disco de estudio, la banda alemana consigue ofrecer una de las obras experimentales más importantes de la década. Ismael Viñoli escribió sobre este disco para Indie Hoy: "El futurismo de Future Days de Can se ubica entre el krautrock y el 'ambient' amigable y pionero de su música luminosa. Editado durante el verano alemán de 1973, la banda concibió un disco de fina factura, en donde la totalidad predomina por sobre las partes. (...) La banda alemana dio cátedra dentro de la historia del rock y, de Radiohead a Tame Impala, pasando por Brian Eno, son ejemplos de alumnos que, posteriormente, fundarían sus propias escuelas".
6. Faust - Faust IV (1973)
Grabado en Inglaterra, este disco es una de las últimas grandes obras de la banda antes de su separación. Además, constituye una pieza clave de la música de vanguardia por su experimentación con sonidos electrónicos, la creación de atmósferas y el cuestionamiento de las estructuras clásicas de la música popular.
5. Harmonia - Deluxe (1975)
Este disco se distingue por la exploración de instrumentos percusivos y la incorporación de una batería en vivo, en lugar de depender exclusivamente de ritmos electrónicos. También fue grabado en una casa ubicada en Forst, Alemania. Esta decisión contribuyó a crear una atmósfera particular, en la que conviven pasajes melódicos con sintetizadores y efectos vocales.
4. Can - Ege Bamyasi (1972)
Con una icónica portada de estética pop, este disco despliega piezas instrumentales que revelan el costado más vanguardista de la banda y conviven con otras de carácter más melódico. Entre sus temas se destaca “Spoon”, que alcanzó un notable éxito en Alemania tras aparecer en la serie televisiva Das Messer.
3. Neu! - Neu! '75 (1975)
Producido por Conny Plank y la propia banda, este disco es considerado uno de los trabajos más destacados de Neu! y fue el último álbum del grupo antes de una pausa de varios años. Reúne elementos que anticiparon el punk, características del garage rock, el ritmo motorik y extensos pasajes ambientales en los que predominan las texturas electrónicas.
2. Can - Tago Mago (1971)
Con extensas piezas instrumentales y un marcado espíritu experimental, este disco es clave para comprender uno de los momentos más importantes del krautrock. En lo musical, fusiona elementos del noise de vanguardia, el jazz y el funk, además de explorar diversas texturas electrónicas.
1. Neu! - Neu! (1971)
Neu! es una de las bandas fundamentales del krautrock y lo dejó claro desde su disco debut, que fue el primero luego de que Michael Rother y Klaus Dinger abandonaran Kraftwerk. En su reseña para Indie Hoy, Daniela Álvarez lo describe así: "Atmósferas ambient e industriales, guitarras rugosas y la inclusión del motorik (ritmo característico de la escena de aquél entonces) son los elementos que predominan en el disco. La duración de los temas no baja de los cuatro minutos e incluso algunos de ellos superan los 10, como es el caso de 'Hallogallo'".









