1996 fue un año particularmente diverso y especial para el metal. Mientras algunas de las bandas más importantes de la década anterior buscaban diferentes maneras de experimentar con su sonido, una nueva generación de grupos vinculados al metal extremo, el power metal, el metal progresivo y otras vertientes del género comenzaba a consolidar nuevas posibilidades.
Las reseñas de la crítica especializada sobre los lanzamientos de ese año, sumadas a los diferentes listados publicados a lo largo de esos meses, dan cuenta del panorama musical diverso de aquel entonces. Desde el metal épico de Bathory y el power metal de Iced Earth hasta la experimentación de Bruce Dickinson y la mixtura de rock, metal y música japonesa de X Japan, estos fueron algunos de los trabajos que marcaron el año.
A continuación, los 10 mejores discos de metal de 1996 según la crítica.
10. Skyclad – Irrational Anthems
Publicado en 1996, Irrational Anthems encontró a Skyclad profundizando en su estilo: una mezcla extraña de heavy metal y música folk que había convertido a la banda británica en una de las principales precursoras del folk metal. La presencia del violín de Georgina Biddle siguió siendo uno de los rasgos distintivos de un sonido que incorporaba instrumentos y melodías tradicionales a estructuras propias del metal. El álbum también mostró una evolución en la voz de Martin Walkyier, con un registro más limpio y trabajado que en algunos de sus lanzamientos anteriores.
9. Nevermore – In Memory
A diferencia de la mayoría de los títulos de esta lista, In Memory no es un disco de estudio propiamente dicho, sino el único EP publicado por Nevermore. Grabado entre abril y mayo de 1996 y editado el 23 de julio de ese año, el lanzamiento funcionó como un puente entre el debut homónimo de la banda y The Politics of Ecstasy, publicado ese mismo año. El trabajo incorporó a Pat O'Brien en la guitarra rítmica y presentó a Van Williams ocupándose de todas las partes de batería.
8. Metallica – Load
Con Load, Metallica se alejó del sonido que había definido buena parte de su carrera. Publicado el 4 de junio de 1996, este disco llegó cinco años después del exitoso LP homónimo de la banda (Álbum negro) y marcó un cambio considerable en la estética y en las composiciones del grupo. Las canciones dejaron de lado buena parte de la velocidad y la complejidad del thrash para acercarse al hard rock, el blues y otras influencias propias del rock estadounidense de los años 70.
7. X Japan – Dahlia
Dahlia, publicado en noviembre de 1996, fue el quinto álbum de estudio de X Japan y el último de la banda antes de su separación. El disco condensó muchas de las características que habían convertido al grupo en uno de los nombres centrales del rock japonés: heavy metal, speed metal, música clásica, arreglos sinfónicos y extensas baladas. Sin embargo, el álbum también mostró un desplazamiento hacia un sonido más melódico y menos portentoso.
6. Bruce Dickinson – Skunkworks
Después de su salida de Iron Maiden, Bruce Dickinson continuó explorando diferentes caminos durante su carrera solista. Skunkworks representó uno de los trabajos más alejados de su etapa con la banda británica. Producido por Jack Endino, este disco incorporó elementos del rock alternativo y el hard rock, con un sonido menos pesado y más cercano a algunas de las tendencias dominantes de la década. El proyecto había sido concebido originalmente como el disco debut de una banda homónima, pero el sello decidió editarlo bajo el nombre de Dickinson.
5. Iced Earth – The Dark Saga
En The Dark Saga, Iced Earth encontró la forma de mezclar el power metal y el thrash con una propuesta más melódica y emotiva. Publicado como el cuarto álbum de estudio de la banda, fue concebido como una obra conceptual basada en Spawn, el cómic creado por Todd McFarlane. La historia gira alrededor de un hombre que vende su alma para regresar junto a su amada y termina enfrentándose a las fuerzas sobrenaturales.
4. Bathory – Blood on Ice
Blood on Ice ocupa un lugar particular dentro de la historia de Bathory. Aunque fue publicado en 1996, buena parte del material había sido compuesto y grabado originalmente entre 1988 y 1989. Quorthon decidió archivarlo porque consideraba que aquella orientación representaba un cambio demasiado radical respecto del black metal de los primeros años de la banda. Finalmente, el material fue recuperado, reeditado y completado para su publicación casi una década después.
3. Motörhead – Overnight Sensation
Motörhead llegó a Overnight Sensation después de una etapa particularmente intensa. El disco recuperó parte del espíritu rockero que había caracterizado históricamente al grupo, aunque también mostró una mayor variedad de estilos. Lemmy Kilmister, Phil Campbell y Mikkey Dee presentaron un repertorio que iba desde canciones rápidas y contundentes como "Civil War" y "Eat the Gun" hasta piezas más moderadas como "Listen to Your Heart".
2. Mortification – EnVision EvAngelene
Con EnVision EvAngelene, Mortification siguió desarrollando su estilo: un metal extremo cautivante y arrollador. Durante los años anteriores, la banda australiana liderada por Steve Rowe había construido una identidad que aunaba el death, el thrash y elementos de groove metal, dentro de una propuesta de carácter cristiano. Este disco fue incluso más al hueso con esa combinación y mostró a Mortification alejándose del death metal para incorporar una producción orientada a diferentes vertientes del género.
1. Iron Maiden – Best of the Beast
El primer puesto corresponde a Best of the Beast, aunque con una particularidad: no se trata de un disco de estudio, sino del primer gran recopilatorio de Iron Maiden. Publicado el 23 de septiembre de 1996, incluyó material grabado entre 1978 y 1996 y presentó un recorrido por buena parte de la trayectoria de la banda hasta The X Factor, con clásicos como "The Number of the Beast", "Run to the Hills", "Aces High", "Can I Play with Madness" y "Fear of the Dark".









