Son muy pocas las bandas británicas que lograron la proyección de Oasis. Entre 1994 y 1997, el grupo encabezado por Liam y Noel Gallagher pasó de tocar en pequeños clubes a protagonizar algunos de los shows más multitudinarios de su generación, mientras el britpop se transformaba en uno de los principales fenómenos culturales del Reino Unido.
Buena parte de ese ascenso quedó documentado en sus primeros tres discos. Definitely Maybe, (What's the Story) Morning Glory? y Be Here Now fueron publicados en un período de apenas tres años y reflejan tres momentos diferentes de la primera etapa de Oasis: el hambre y la ambición del principio, la conquista del éxito masivo y, finalmente, los excesos derivados de ese mismo fenómeno.
Aunque existe un consenso bastante amplio alrededor de la superioridad de los dos primeros trabajos, elegir el tercero resulta más complejo. Álbumes posteriores como Don't Believe the Truth o Dig Out Your Soul fueron reivindicados en distintas oportunidades, pero Be Here Now conserva un peso histórico, cultural y musical difícil de separar del período clásico del grupo.
A continuación, los tres mejores discos de Oasis.
3. Be Here Now (1997)
Publicado en agosto de 1997, Be Here Now encontró a Oasis en una posición bastante diferente a la de sus inicios. Después del éxito de Morning Glory, los Gallagher ya estaban en el centro de la cultura popular británica y cualquier material de la banda llegaba acompañado por una expectativa difícil de mantener o superar. El resultado fue un álbum gigantesco prácticamente en todos los sentidos: canciones extensas, muchas capas de guitarras, una producción excesiva y una duración de más de 70 minutos.
“D'You Know What I Mean?”, “Stand by Me”, “Don't Go Away”, “My Big Mouth” y “All Around the World” concentran buena parte de las características de aquella etapa. Oasis llevó hasta el límite una fórmula que en sus dos discos anteriores había combinado melodías pop con guitarras portentosas. En esta obra, en cambio, los arreglos se multiplicaron y muchas canciones superaron ampliamente la duración que se esperaba de un single de rock.
2. (What's the Story) Morning Glory? (1995)
Un año después de su disco debut, Oasis convirtió aquella promesa en un fenómeno a nivel mundial. Publicado en octubre de 1995, (What's the Story) Morning Glory? conservó la potencia de su antecesor, pero amplió considerablemente el registro melódico de Noel Gallagher. Las guitarras seguían ocupando el centro de la composición, aunque comenzaron a convivir con baladas, arreglos más complejos y canciones pensadas para escenarios mucho más grandes.
Las canciones que lo componen explican buena parte de su éxito: “Wonderwall”, “Don't Look Back in Anger”, “Some Might Say”, “Morning Glory”, “Cast No Shadow” y “Champagne Supernova” terminaron entre las canciones más reconocidas de la banda y coronaron a Oasis como una de las bandas más importantes de la década.
1. Definitely Maybe (1994)
Publicado en agosto de 1994, el debut de Oasis registró a la banda en su estado más puro y ambicioso. Liam Gallagher al frente, las guitarras de Noel Gallagher y Paul “Bonehead” Arthurs, el bajo de Paul McGuigan y la batería de Tony McCarroll construyeron un sonido denso y expansivo que mezclaba elementos del glam rock, la psicodelia y la tradición del indie rock británico de bandas como los Stone Roses o The Smiths.
“Rock 'n' Roll Star” funciona como una declaración de principios desde el comienzo, mientras que “Supersonic”, “Cigarettes & Alcohol”, “Slide Away” y “Live Forever” conforman buena parte del núcleo clásico de Oasis. Más allá de sus referencias a bandas como The Beatles, T. Rex o incluso los Sex Pistols, el grupo supo encontrar su propia identidad a través de la voz inconfundible de Liam, las melodías y las armonías de Noel y una producción que llevaba las guitarras hacia una permanente pared de sonido. Es la obra cumbre del conjunto de Mánchester y, sin duda alguna, su trabajo más honesto.











