Cuando se piensa en los grandes nombres de la historia del rock, las primeras imágenes que suelen aparecer en la mente son las de aquellos que demostraron tener voces icónicas, tener dotes casi sobrenaturales para un instrumento o ser líderes carismáticos. Pero para aquellos veteranos del rubro que pasaron décadas sobre los escenarios, hay otro tipo de artistas cuyo trabajo es igual de esencial: los sidemen, es decir, las personas que acompañan, sostienen y, en muchos casos, definen el sonido de una performance sin buscar ser el centro.
Para Keith Richards, uno de los guitarristas más respetados del rock y miembro de The Rolling Stones, la labor de un sideman es un trabajo aparte y, en una oportunidad, se animó a señalar a los que él considera los mejores de todos los tiempos. En 2001, cuando le tocó dar el discurso para introducir a James Burton y a Johnnie Johnson al Rock & Roll Hall of Fame, el británico no dudó en tirarle flores a sus colegas y en destacar su labor al lado de grandes estrellas como Ricky Nelson y Chuck Berry, respectivamente.
“[Como sideman], ves a este tipo con peinado y esperas que no haga el ridículo. Y si no te mencionan, es porque hiciste un concierto realmente bueno”, soltó Richards. Acto seguido, se deshizo en elogios para con Johnson y Burton al afirmar que "son los músicos de acompañamiento más increíbles de todos los tiempos”. “No compré un disco de Ricky Nelson… compré uno de James Burton. Y en cuanto a Johnnie Johnson, va más allá".











