Cuando se habla de punk, el nombre de Joey Ramone aparece inevitablemente como uno de sus máximos referentes. Desde los shows en el mítico CBGB en Nueva York hasta los himnos que marcaron a generaciones enteras, el cantante de The Ramones supo encarnar como pocos esa mezcla de protesta, urgencia, rebeldía y toques de humor que redefinió al género en los años 70. Sin embargo, para él, la génesis estaba en dos figuras que nadie llamaría precisamente "punks".
En una entrevista, Ramone sorprendió al señalar quiénes, según él, fueron los verdaderos “punks originales”: John Lennon y Elvis Presley. “Para mí, el punk es ser individual, ir contra la corriente y decir: ‘Esto soy yo’”, aseguró el oriundo de Queens. “Para mí, John Lennon y Elvis Presley fueron punks porque hicieron música que despertaba emociones en las personas. Y mientras la gente haga música que logre eso, el punk rock está vivo”.
Las palabras de Jeffrey Ross Hyman (nombre real de Joey Ramone) demostraban su creencia: que el punk no es un género delimitado a un tipo de sonido o a una estética en particular, sino que tiene que ver con una actitud de romper con lo establecido, de buscar la autenticidad y la emoción en un mundo en el que las fórmulas comenzaban a ser cada vez más y a repetirse.









