“Ob-La-Di, Ob-La-Da” quedó lejos de ser el más grande éxito de The Beatles, pero se convirtió en todo un hit. Al poco tiempo de su lanzamiento en noviembre de 1968, el track escrito por Paul McCartney alcanzó el número uno en países como Australia, Japón, Nueva Zelanda, Alemania, Austria y Suiza. Además, consiguió vender más de 200 mil copias en el Reino Unido.
A pesar de su éxito comercial, una de las cosas que siempre llamó la atención fue el nombre del track, una frase que Paul había escuchado de un amigo Jimmy Anonmuogharan Scott Emuakpor (mejor conocido como Jimmy Scott), a quien conoció en el club Bag O’Nails de Londres.
Por supuesto, no faltaron quienes investigaron el tema y llegaron a la conclusión de que la frase en urhobo, el idioma del pueblo que habita en el sur de Nigeria, significaba “La vida continúa”. Sin embargo, no era más que una frase familiar.
En Anthology, el legendario bajista de Liverpool recordó:
“Tenía un amigo llamado Jimmy Scott, un conguero nigeriano al que conocía de los clubes de Londres. Tenía algunas expresiones, una de las cuales era: ‘Ob la di ob la da, life goes on, bra’. Me encantaba esa expresión. Me sonaba a filósofo. Era un tipo genial y le dije: ‘Me gusta mucho esa expresión y estoy pensando en usarla’. Más tarde le envié un cheque en reconocimiento, porque aunque yo había escrito toda la canción y él no me ayudó, era su expresión”.