Guns N' Roses y Metallica tuvieron varios idas y vueltas a lo largo de los años. De hecho, hay episodios inolvidables en la relación entre ambos conjuntos estadounidenses, como la gira conjunta que realizaron y prometía convertirse en uno de los mayores espectáculos de la historia del género. Sin embargo, el denominado Guns N' Roses/Metallica Stadium Tour no fue todo color de rosas, ya que la convivencia entre ambas bandas estuvo marcada por tensiones constantes, especialmente entre Axl Rose, James Hetfield y Lars Ulrich.

Más allá del ida y vuelta entre ambas partes, Slash nunca dejó de elogiar a sus colegas de San Francisco y hasta llegó a reconocer que los consideraba un grupo directamente inalcanzable. En su autobiografía, el violero recordó que abrir para Metallica fue una de las experiencias más intimidantes de su carrera: "Recuerdo antes de salir y el segundo que salimos de escena, el club ponía nada más que Metallica sin parar. Era obvio que cualquier banda norteamericana, o cualquier banda en absoluto, que no sonara como Metallica no iba a pasar".

Años después, cuando Metallica (popularmente conocido como The Black Album) salió en 1991 y generó un debate enorme sobre si el grupo había traicionado sus raíces al hacer música más accesible, Slash era uno de sus defensores más entusiastas. Para el guitarrista nacido en Londres, ese disco era la prueba de que la banda podía hacer cualquier cosa. "Creo que son el pináculo del metal. Cualquier álbum de Metallica que escuches, cada uno es mejor que el anterior. Están fuera del alcance de cualquiera", comentó.

Metallica: Nothing Else Matters (Official Music Video)
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