luciano alonso

La falta de deseo es un viaje de ida. Hacia el pesimismo.

Eso parece ser esta pequeña genialidad disfrazada de libro de poemas, llamada “Un atajo hacia el precipicio”, de Luciano Alonso.

Son poemas estancados y, a la vez, en movimiento, porque son los poemas de alguien que está intentando entender algo o entenderse a sí mismo, pero desde otros tiempos o lugares. Podemos ver a ese alguien, tanteando un cuarto oscuro, buscando algo que nunca termina de aparecer para nadie. Ni para él, ni para nosotros que lo miramos o lo leemos. Peor aún: parece no comprender que está encerrado entre cuatro paredes y que, probablemente, no haya una puerta de salida.

Quizás, ese alguien (que casi siempre puede ser uno mismo) está intentando atrapar un instante de felicidad, eso que siempre sucede en el pasado y que, como todo pasado, ya no existe.

Una voz con muchos dueños, neo-existencialista sin retorno que, a fuerza de desilusiones, se toma el atrevimiento de escribirle, por ejemplo, a su futura ex novia, porque sabe que su futuro sólo puede ser a través de lo que perdió. Es que ahora sólo hay mentiras: productos como el amor, la cultura o la tecnología, están programados para darle un supuesto sentido a la vida.

Por eso, es un abanderado de cerrar los ojos y tomarse el trabajo de olvidar, de prescindir, de despojarse, de deshacerse, de abandonarse. Todas palabras que aparecen una y otra vez, como mojones en un permanente viaje de pérdidas, que contiene versos de una contundencia atroz, cachetadas impunes como, por ejemplo:

“Hablar sobre el amor aniquila la posibilidad del amor.”

o
“La vida feliz está fuera de tus posibilidades económicas.”

o
“La disfuncionalidad del amor es una problemática social
Quizás es hora de asumir que no somos buenas personas”

o
“Mi anhelo punk se frustra constantemente.
De Lunes a Viernes de 7 a 18 hs. Y contando.”

o
“Todo lo que hay es la certeza de una rutina desconsoladora.
La sostenida lucha por continuar con esta vida insignificante.”

Cada poema es mejor que el otro o, más bien, cada poema mejora a los otros. Pero hay uno que sobresale de los demás, porque resume y explica por qué este libro es exactamente lo que su título indica: Un atajo hacia el precipicio.

Se llama “Existe vida más allá de Facebook” y es así:

Mi intención no es abrumarte, pero hay algo que quiero que sepas.
Tu rebeldía es apenas un diagrama en un estudio de mercadotecnia.
No sé si somos predecibles porque somos jóvenes o si es al revés.
Pero lo cierto es que somos presa fácil. Tan vanidosos y frívolos.
Pero dale, ya fue, mejor hablemos de nuestras golosinas favoritas.
De las bandas que escuchamos y de los recitales a los que fuimos.
¿A vos también te gusta The Smiths? ¿Joy Division? ¿The Cure?
¿Vos también comías caramelos Media Hora cuando eras chica?
Apuesto que te gusta el cine de David Lynch y Quentin Tarantino.
¡Oh, tenemos tanto en común! Seguro que también sos vegetariana.
No te enojes, pero quería contarte que no me importa una mierda.
En lo que a mí respecta, tanto me da Andy Warhol o Gaspar Noé.
Me importan un pito el BAFICI y el libro de poemas de tu novio.
El mundo que te rodea y supones tan importante se cae a pedazos.
Me aburre mortalmente que me hables sobre drogas psicodélicas.
Lo bien que lo pasamos la otra noche en el recital de Babasónicos.
Todas tus anécdotas y las mías son igual de vacías y pretenciosas.
No somos más que monos con deseos de tocarnos los genitales.
Aseguramos que somos sensibles, mientras chillamos y gritamos.
Hablamos de arte, de cine, de literatura, pero no entendemos nada.
Queremos desnudarnos y eyacular sin control pero estamos asustados.
Terriblemente asustados de nosotros mismos y de toda esta tristeza.
La tristeza que nos causa Buenos Aires. Un domingo como cualquiera.
Mientras seguimos vivos. Acumulando rencor, desengaños y promesas.
Todos nuestros deseos ya no se cumplirán nunca y esto es lo que hay.
Esto es todo lo que tenemos. La perspectiva es resignarse o lamentar.
Este poema pesimista ha sido patrocinado por Coca Cola Company.
Con la colaboración especial de Personal, Stella Artois y Panasonic.

Un atajo hacia el precipicio

Un atajo hacia el precipicio

Luciano Alonso
Expreso Nova Ediciones, 2013
44 páginas

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