Drake encargó a la artista Rebecca Maria una escultura de casi tres metros de altura de Sade basada en la portada de su disco Love Deluxe de 1992. La obra, realizada enteramente a mano con cinco tipos distintos de arcilla, le llevó seis meses de trabajo continuo.
Maria documentó parte del proceso en sus redes sociales, donde describió los desafíos técnicos que enfrentó a lo largo del proyecto: desde manejar el peso conjunto de los distintos materiales hasta garantizar que la escultura pudiera sostenerse por sí sola.
"Hubo momentos en que realmente no sabía cómo iba a terminar esta escultura", admitió a través de historias de Instagram. La artista trabajó de manera alternada con una imagen de la portada original en su teléfono y, en ocasiones, directamente de memoria. "Lo hice de la manera más difícil posible, solo para ver si podía", escribió.
Maria logró consolidarse como una de las artistas de referencia dentro del universo del hip hop. Entre sus trabajos previos figuran esculturas de Dipset (también por encargo de Drake), esculturas de cadenas para ASAP Rocky y una recreación de la portada del álbum Blonde para Lil Yachty. La pieza de Sade sería, hasta la fecha, su trabajo de mayor escala y complejidad.
Por otro lado, la admiración de Drake por la cantante nigeriana-británica va más allá del encargo de esta obra. Además de mencionar su fanatismo por Sade en numerosas ocasiones, el rapero también la lleva tatuada en dos partes distintas de su torso, un gesto que habla de una influencia que trasciende lo musical.









