No es noticia para nadie que el padre de Michael Jackson ejercía maltratos sobre todos sus hijos pero sobre todo sobre el Rey del Pop. A dos semanas de la muerte de Joe Jackson, más noticias macabras siguen saliendo a la luz.

Esta vez fue Conrad Murray, el médico de Michael Jackson, quien pasó varios años en prisión luego de haber sido acusado de homicidio involuntario, por el suministro de anestésicos que causaron la muerte del cantante, quien dio a conocer que el padre de Jackson ordenó una castración química cuando el niño tenía solo doce años. ¿Por qué? Para que el pronto adolescente no perdiera su agudeza en la voz. Es decir, que ese tono distintivo e infantil que caracteriza a Michael no es una simple gracia de la naturaleza, sino un plan plenamente calculado de su padre.

Al hablar con The Sun, estas fueron las declaraciones de Murray:

“Michael solo conocía malos tratos por parte de su padre. No tengo palabras para describir el horror que supone que alguien castre químicamente a su hijo para que no pierda su voz aguda”.

En la biografía que publicó el médico en 2016, This Is It! The Secret Lives of Dr. Conrad Murray and Michael Jackson, confiesa que al Rey del Pop se le habrían suministrado inyecciones de hormonas para mantener la característica agudeza de su voz y evitar el acné. Pero no es hasta el día de hoy, ya fallecidos padre e hijo, que empezamos a conocer las verdaderas atrocidades que sufrió uno de los músicos más excéntricos de la historia. No sólo porque fueron muy pocas las entrevistas que dio en su vida, sino porque cuando hablaba públicamente (como en la épica entrevista con Oprah en 1993) no daba detalles sobre su abusivo padre.

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