Hablar de Babasónicos es hablar de una de las bandas más influyentes y llamativas de la música argentina de las últimas tres décadas. Desde su irrupción a comienzos de los años 90, el grupo liderado por Adrián Dárgelos construyó una carrera marcada por la reinvención constante, atravesando el rock sónico, la psicodelia, la electrónica y el pop sin perder la identidad ni el magnetismo que siempre los caracterizó.
A diferencia de muchas bandas de su generación, Babasónicos logró mantenerse vigente a través de distintas etapas, musicales y conceptuales, y de los cambios culturales que atravesó el país en todos estos años. Desde su debut con Pasto en 1992, y su carta de presentación con "D-generación", pasando por la experimentación y la crítica socio-política de Miami (1999), hasta su más reciente lanzamiento del año pasado, Cuerpos Vol. 1, el conjunto siempre buscó la incomodidad como método creativo.
Es por ese motivo que, de forma inevitable, su discografía refleja una búsqueda constante, con álbumes que marcaron momentos muy diferentes de su evolución artística y que, al día de hoy, siguen siendo una fuente inagotable de inspiración para músicos y artistas de todas las generaciones. Una banda que parece haberlo hecho todo pero que disco a disco sorprende con algo nuevo e inesperado.

Para determinar cuál es el disco definitivo de Babasónicos, y al igual que hicimos con bandas como Virus, The Smiths y The xx, invitamos a los miembros de la Comunidad Indie Hoy a votar. El resultado fue dividido, pero con un claro ganador entre los 14 LPs de estudio que componen el catálogo babasónico.
En el primer lugar quedó Jessico (2001) con el 33,3% de los votos. Fue el disco que marcó un antes y un después para Babasónicos. Después de una primera etapa caracterizada por la experimentación, con Jessico la banda encontró el equilibrio justo para llegar a una audiencia más grande sin resignar la audacia creativa.
En el segundo lugar quedó Miami (1999) con el 20% de los votos. Considerado una obra de culto, el álbum profundizó la faceta más experimental de la banda y destacó por su fuerte carga conceptual y su mirada crítica a la cultura de consumo, lo superficial y la opulencia del turismo aspiracional en pleno menemismo.

El tercer lugar de la votación lo ocupa Babasónica (1997), con el 13,3% de los votos. Su cuarto álbum de estudio se configura como un trabajo sumamente oscuro, que incluye referencias satánicas y religiosas, y que musicalmente los mostró acercándose a géneros más pesados como el stoner o el metal alternativo.
Finalmente, el cuarto lugar quedó empatado entre Dopádromo (1996), Trance Zomba (1994), Discutible (2018), Mucho (2008) e Infame (2003), todos con 6,7% de los votos. Discos como Pasto (1992), Anoche (2005), Romantisísmico (2013) o Trinchera (2022) no recibieron votos.
Podés ver los resultados abajo y votar en las próximas encuestas haciéndote socio de la Comunidad Indie Hoy.









