Dave Grohl, vocalista y frontman de Foo Fighters, reveló cuál es su secreto para mantener las cuerdas vocales en óptimas condiciones después de décadas de giras y shows de alta intensidad: cerveza, whisky y antiinflamatorios. Así lo declaró en el podcast Dish, conducido por Nick Grimshaw y Angela Hartnett.
El músico contó que, hace aproximadamente ocho años, se sometió por primera vez a una revisión médica de sus cuerdas vocales. El resultado sorprendió al especialista. "Mira, se ven increíbles", le dijo el médico, quien de inmediato quiso saber si realizaba ejercicios de calentamiento vocal o rutinas de enfriamiento después de cada show. La respuesta del músico fue negativa en ambos casos.
Al ser consultado sobre qué hacía antes de cada presentación, Grohl dijo:
"Una hora antes del show abro una cerveza y empiezo a tomarla. Puedo llegar a tomar un Advil porque me duelen las rodillas, los tobillos -lo que sea, soy viejo-. Después me tomo un trago de whisky. Cuando termino la cerveza, abro otra. Después capaz hacemos un brindis grupal de whisky que llamamos 'oración de banda'. Cuando alguien avisa que faltan 15 minutos, abro una cerveza más, me tomo otro trago y salgo al escenario".
La conclusión del médico, según el artista, fue inesperada: "Mi doctor me dijo: 'No cambies nada de lo que estás haciendo. Está funcionando'". Ahora, Foo Fighters tiene previsto un tour por estadios junto a Queens of the Stone Age, con fechas que se extienden desde principios de agosto hasta fines de septiembre. Su nuevo disco de estudio, Your Favourite Toy, sale este este viernes 24 de abril.










