Este fin de semana salieron a la luz chats entre dos trabajadores de Live Nation en los que se jactan de cobrar precios excesivos a los fanáticos y de “sacarles provecho” mediante tarifas infladas. Las conversaciones internas se hicieron públicas esta semana en el marco del juicio antimonopolio que enfrenta a la compañía con el Departamento de Justicia de los Estados Unidos.
Los mensajes, originalmente publicados por Bloomberg por orden del juez Arun Subramanian con fecha del 11 de marzo, fueron intercambiados entre Ben Baker y Jeff Weinhold, quienes en ese momento se desempeñaban como gerentes regionales de venta de entradas para los anfiteatros de Live Nation.
Los chats giraban en torno a los cargos adicionales (estacionamiento, acceso VIP y otros servicios por fuera del precio de la entrada), aunque en una parte de las conversaciones Baker también justificó ajustes en las tarifas generales al argumentar que compensaba el diferencial cobrando de más por los servicios extra.
Aumentos sin permiso
En mensajes de enero de 2022, Baker compartió capturas de pantalla con datos de un show de Kid Rock en Tampa, Florida, y escribió que había subido el precio del estacionamiento VIP a 250 dólares. "Un poco de lástima me da aprovecharme de ellos", reconoció antes de reírse.
En otra conversación sobre un recital del mismo artista en Virginia, Weinhold describió haber aumentado las tarifas sin consultar con sus jefes: "Me cansé de pedir permiso… Ahora, simplemente lo hago".
Uno de los pasajes más llamativos es cuando Baker compartió una planilla que mostraba que los ingresos brutos de los estacionamientos premium de sus predios habían trepado de 470.000 dólares en 2018 a casi 666.000 en 2021. "Los estoy estafando sin culpa, nena. Así se hace", escribió. Weinhold respondió con carcajadas.
La respuesta de Live Nation
Ante la difusión de los chats, Live Nation emitió un comunicado (vía Rolling Stone) en el que sostuvo que los mensajes "no reflejan nuestros valores ni la forma en que operamos" y aclaró que la conducción de la empresa se enteró de su existencia al mismo tiempo que el público, dado que se trataba de intercambios privados en la plataforma de Slack.
La compañía destacó que invirtió mil millones de dólares en sus predios durante los últimos 18 meses y que estableció un tope del 15% para los cargos por servicio en sus anfiteatros. En el comunicado se describió a los dos empleados como "un integrante junior" y "un amigo", sin especificar a cuál corresponde cada denominación.
Sin embargo, Baker fue ascendido posteriormente a director de venta de entradas en Venue Nation, la división de Live Nation que administra sus predios, y estaba convocado a declarar en el juicio. Weinhold, por otro lado, ocupa actualmente el cargo de director senior de venta de entradas para el área de Washington D.C.
¿En qué quedó el caso?
El Departamento de Justicia había argumentado que los mensajes dejaban en evidencia cómo Live Nation podía fijar precios excesivos "sin temor a que los artistas elijan otro predio, porque en la mayoría de los casos no existen alternativas".
La empresa, por su parte, había pedido al juez que mantuviera esas conversaciones fuera del expediente público, alegando que podían influir en el jurado.
Finalmente, el caso quedó suspendido después de que se anunciara un posible acuerdo entre Live Nation y el Gobierno, aunque se cree que la demanda podría retomarse debido a que varios de los demandantes restantes habrían manifestado su intención de seguir adelante con el proceso.









