Cristian "Pity" Álvarez se presentó ayer en el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N°29 para el inicio del juicio por homicidio en su contra, por la muerte de Cristian Díaz en julio de 2018. Vestido con un gorro negro, anteojos de sol y una remera de su proyecto "La gente manda", el músico llegó acompañado por su abogado defensor, Javier Aldo Marino, y no respondió preguntas ni a la entrada ni a la salida del tribunal.
Según informó Rolling Stone, durante la lectura de los cargos, Pity permaneció con la vista baja, retorciendo su gorro y jugueteando con una birome. El tribunal, integrado además por los jueces Juan María Ramos Padilla y Hugo Navarro y presidido por Gustavo Goerner, lo invitó luego a sentarse en el centro de la sala para informarle sus derechos y tomarle los datos personales.
En esta primera audiencia, el músico se negó a declarar, aunque adelantó que lo hará "más adelante". El proceso se extenderá hasta mediados de septiembre, con tres audiencias semanales de no más de tres horas, un esquema acordado entre las partes debido a que su defensa sostuvo que Álvarez no puede mantener la concentración durante períodos más largos.
La Nación difundió que el músico no pudo recordar su número de documento para completar el formulario del juicio. Consultado sobre antecedentes de adicciones, admitió haber consumido pasta base en el pasado y aseguró que ya no lo hace.
Sobre su actividad laboral, reconoció dedicarse a la música, aunque remarcó que no maneja los aspectos comerciales de su carrera: dijo no firmar contratos y contó que su hermana administra el dinero que recibe a través de una billetera virtual. También mencionó pérdidas económicas de su último show en Mendoza.

Finalizado ese tramo, comenzó la lectura de la declaración que Álvarez había prestado ante la Policía en 2018, tras entregarse. Diez minutos más tarde, el músico se quedó dormido, sentado y con los brazos cruzados.
Pasados otros 10 minutos, la defensa pidió la palabra para señalar que su asistido "no está presente" y solicitó suspender la audiencia hasta contar con los estudios médicos que había requerido previamente. "Está desconectado y no puede defenderse", planteó Marino, quien remarcó que no se trata de una falta de voluntad, sino de una imposibilidad.
La fiscalía, a cargo de Sandro Abraldes, se opuso a una nueva postergación y recordó que el juicio ya había sido reprogramado dos veces desde su fecha original en abril de 2021 por decisión del propio tribunal, que en su momento consideró que Álvarez no estaba en condiciones psíquicas de afrontar el proceso.
Los jueces coincidieron esta vez en que el músico puede ser juzgado y remarcaron que el trámite no puede quedar supeditado a un examen médico ni a una postergación indefinida. Antes de levantar la audiencia, se leyó la lista de los 10 testigos convocados por la fiscalía. El próximo encuentro será este miércoles 12 de agosto.









