Hace ya una semana que comenzó la Copa Mundial de la FIFA 2026 y, como era de esperarse, viene dejando varios momentos sobresalientes desde lo futbolístico. Sin embargo, si hay algo que caracteriza al Mundial es que trasciende lo deportivo y presenta fenómenos culturales que aúnan a hinchas y fanáticos de todas partes del mundo.
En esta edición, el aspecto que está dando que hablar más allá de los diferentes partidos es la canción que suena en el momento en que los equipos entran a la cancha: "Sirius", de The Alan Parsons Project, una melodía instrumental que transmite épica, heroísmo y una tensión competitiva difícil de describir en palabras.
"Sirius" es la canción que abre Eye in the Sky, el disco que el grupo británico de rock progresivo publicó en 1982. Lo que no mucha gente sabe es que se trata de una composición que nació de manera casi accidental y que tardó décadas en convertirse en un símbolo universal del deporte.
El accidente que la hizo nacer
The Alan Parsons Project fue encabezado por Alan Parsons, productor, ingeniero y compositor que participó en algunas de las grabaciones más importantes del siglo XX. Su currículum incluye Abbey Road y Let It Be, de The Beatles, y The Dark Side of the Moon, de Pink Floyd, discos en los que ofició como ingeniero de sonido antes de lanzar su propio proyecto musical junto al letrista Eric Woolfson.
Al momento de preparar Eye in the Sky, Parsons tenía claro cuál debía ser la canción que abriera el disco, y esa era la que le daba nombre al LP. Sin embargo, mientras ultimaba detalles en el estudio, consideró que el trabajo necesitaba una introducción instrumental que preparara al oyente para lo que estaba por escuchar, tal como había ocurrido en sus entregas anteriores.
Fue trabajando en su casa, con su sintetizador Fairlight CMI, cuando compuso un riff que le llamó especialmente la atención. Lo tocó usando una muestra del teclado Clavinet y después agregó un efecto de cinta retardado. El resultado lo sorprendió no solo por la intensidad de su sonido, sino también por el modo en que empalmaba de manera natural con "Eye in the Sky", la pista siguiente. La transición era perfecta y "Sirius" quedó así como la puerta de entrada al álbum, contra la intención original de su propio autor.
El salto al deporte
Durante años, "Sirius" ocupó su lugar en los shows de The Alan Parsons Project y en cortinas de televisión. Su ingreso al universo deportivo fue progresivo, pero terminó resultando definitivo. A fines de la década de 1980, la pieza comenzó a sonar en diferentes canchas de básquet de Estados Unidos.
Fue el locutor Tommy Edwards quien la instauró como el himno de los Chicago Bulls después de escucharla en un cine local. A partir de entonces, "Sirius" se convirtió en el telón musical que acompañaba la entrada de Michael Jordan a la cancha.
Tras su adopción por parte del equipo de Illinois, la canción se expandió por todo el país, ganando presencia también en partidos de fútbol americano y en algunos eventos de la WWE. Los Bulls la utilizan hasta hoy.
Su presencia en la cultura hasta el día de hoy
Con los años, "Sirius" volvió a cobrar visibilidad gracias a series y películas como Cobra Kai, The Last Dance (la miniserie documental de ESPN y Netflix sobre la temporada 1997-98 de los Chicago Bulls), Lluvia de hamburguesas y Severance, entre otras.










