Esta semana, y tras la publicación del libro Wings: The Story of a Band on the Run, comenzó a circular una anécdota insólita de Paul y Linda McCartney. Según el exbaterista del grupo, Denny Seiwell, a comienzos de los años 70 el exbeatle y su esposa le habrían enviado una muestra de excremento de su hija Stella -por entonces bebé- a un periodista que había escrito una crítica negativa sobre la banda.
El hecho habría ocurrido durante una de las primeras giras de Wings, el proyecto que McCartney formó luego de la separación de The Beatles. De acuerdo con Seiwell, un periodista británico se había sumado al tour con la promesa de escribir una nota sobre la vida familiar de los músicos en la ruta. "Lo dejamos estar en el backstage, en los ensayos, en el autobús. Vio cómo vivíamos. Pero no se quedó al show: voló de regreso antes de que empezara", recordó el baterista.
La sorpresa llegó cuando ese mismo periodista publicó una reseña del recital que nunca vio y fue tajante con su crítica. "Destrozó todo: cómo sonábamos, cómo viajábamos, cómo vivíamos", dijo Seiwell. Frente a la inesperada ofensa, Paul y Linda se habrían vengado. "Stella era un bebé en ese momento. Así que Paul y Linda tomaron uno de esos jaboneros de plástico del hotel, pusieron dentro una de sus cacas, lo envolvieron y se lo enviaron al periodista”, contó el baterista.
Si bien esta curiosa anécdota data de hace varias décadas, hasta el día de hoy Paul McCartney no ha confirmado ni desmentido la historia. Mientras tanto, el músico continúa con su gira mundial Got Back Tour, con la que se presentó por última vez en Argentina en 2024, con dos shows en el Estadio River Plate y uno en el Mario Alberto Kempes de Córdoba.









