Daniel Melingo, músico, actor y poeta, murió a los 68 años. Según trascendió, fue hallado sin vida en el interior de su vivienda por uno de sus hijos. Su muerte representa la pérdida de uno de los personajes más particulares y versátiles del rock argentino, con una trayectoria que atravesó el under porteño de los años 80, el tango y proyectos de todo tipo.
Nacido en el barrio de Parque Patricios el 22 de octubre de 1957, Melingo inició su formación musical en el Conservatorio Nacional de Música "Carlos López Buchardo", donde estudió guitarra clásica y clarinete, y continuó sus estudios en el Conservatorio Municipal Manuel de Falla y en la Pontificia Universidad Católica Argentina. Multiinstrumentista, dominaba el saxofón, la guitarra y el clarinete, entre otros instrumentos.
Su carrera profesional comenzó a finales de los años 70, cuando acompañó al músico brasileño Milton Nascimento. En 1980 se integró a Los Abuelos de la Nada, banda liderada por Miguel Abuelo, que en ese entonces contaba también con Andrés Calamaro, Gustavo Bazterrica, Cachorro López y Polo Corbella. Con esa formación participó en la composición de algunas de las canciones más emblemáticas del grupo como "Chalamán" y "Hulla hulla".
De Los Twist al tango
Ya en 1982 fundó Los Twist junto a Pipo Cipolatti, agrupación con la que coescribió el clásico "Cleopatra (la reina del twist)". Luego, en 1984, pasó a integrar la banda de Charly García, junto a Alfredo Toth, Willy Iturri, Pablo Guyot, Fabiana Cantilo y Fito Páez, con quienes grabó uno de los grandes discos solistas de García, Piano Bar.
A mediados de los 80 viajó a España, donde colaboró con Los Toreros Muertos y formó la banda Lions in Love, con la que editó dos discos de estudio. En 1995 publicó su álbum solista debut, H2O, producido por Cachorro López y grabado entre Buenos Aires y Nueva York.
Dos años más tarde se volcó de lleno al tango, género en el que construyó la etapa más reconocida de su carrera, con grandes discos como Tangos bajos, Santa milonga, Maldito tango, Corazón y Hueso, Linyera, Andá y Oasis. En 2017 obtuvo el Premio Gardel al mejor Álbum de Tango Alternativo por Andá, y en 2015 había recibido el Diploma al Mérito de los Premios Konex como uno de los cinco mejores cantantes de tango de la década en la Argentina.
Melingo y una charla íntima con Indie Hoy
Una de sus últimas entrevistas fue con Indie Hoy, publicada el 16 de junio, en el marco de lo que iba a ser su próximo show en el Teatro Coliseo el 21 de septiembre para presentar Tangos bajos (Rework): una relectura de aquel disco publicado originalmente a fines de los 90, que terminó convirtiéndose en una obra fundamental dentro de su trayectoria, con la colaboración de músicos y colegas de diferentes generaciones y escenas, desde Fito Páez y Andrés Calamaro, hasta Pity Álvarez, Pablo Lescano y Broke Carrey. La fecha de salida del disco estaba prevista para este septiembre.
Melingo había explicado que el proyecto no respondía a un ejercicio de nostalgia, sino a una búsqueda sostenida desde 2019 en torno a una nueva identidad sonora. "Desde 2019 vengo desarrollando una idea. La fui compilando en un álbum que va a salir en septiembre, justo antes del concierto", había contado, en referencia tanto al disco como al documental homónimo que acompañaba el proceso, centrado en la investigación de las raíces afroporteñas y afroargentinas de la música popular nacional.
En esa misma charla, Daniel dejó una reflexión sobre su visión de los géneros musicales, a los cuales atravesó con una infinita libertad a lo largo de toda su carrera: "Los géneros son formas técnicas de abordar una música u otra. La música es un todo, una entidad espiritual. Nosotros la generamos, pero termina de construirse en el oído de quien la escucha".









