Rubén "el Negro" Rada murió hoy, 26 de agosto, a los 83 años. El músico, compositor y cantante uruguayo fue una figura clave de la cultura y la música rioplatense. Su familia confirmó la noticia a través de un comunicado publicado en las redes sociales del artista, luego de que permaneciera internado durante varios días en Montevideo.
"Con muchísimo dolor les comunicamos que hoy miércoles 26 de agosto a las 15:30 hs. se fue y ahora descansa en paz nuestro querido esposo, padre y abuelo, después de pelear un mes contra una neumonía y sus complicaciones. Gracias a todos por los mensajes de preocupación y el amor de hoy y siempre. Infinitas gracias al equipo profesional que hizo todo lo posible y más. Familia Rada", reza el comunicado publicado en el Instagram oficial del artista.
Entre las canciones más emblemáticas de Rada se encuentran "Quién va a cantar", "Cha-cha, muchacha" y "Tengo un candombe para Gardel", entre muchas otras que hicieron bailar a distintas generaciones y contribuyeron a acercar el candombe a públicos diversos. En 2011 recibió el Premio Grammy a la Excelencia Musical y a lo largo de su carrera obtuvo múltiples Premios Gardel.
Además, Rada fue conocido por sus trabajos como actor en cine y televisión. Entre las películas destacadas de su filmografía se cuentan Buenos Aires Rock (1983) de Héctor Olivera y también La vuelta de Martín Fierro (1974). En lo que respecta a la televisión, fue parte de los programa humorísticos Telecataplúm y El show del mediodía y en Argentina también fue parte del elenco de Gasoleros; como presentador se desempeñó en El teléfono (2000), Décadas (2012) y Es tu sentido (2017).
Rubén Rada se caracterizó por ser un artista ecléctico, reconocido por su humor irresistible, su talento como cantante y compositor y por ser uno de los máximos exponentes del candombe. Adorado por sus colegas y por el público, deja una marca indeleble en la música en español y en la cultura rioplatense. Vale recordar la letra de su famosa canción "Muriendo de plena": "Cuando yo me muera, no quiero llanto ni pena, prefiero que se me vele bailando una rica plena. Y si no me muero, tampoco me hago problema, porque tengo todo el tiempo de bailar hasta que muera".










