Foto: Frank Schwichtenberg

«Blurred Lines» fue uno de los mayores éxitos de 2013. Robin Thicke invitó por entonces a Pharrell Williams para hacer una canción sobre las insinuaciones carnales a una «chica buena.» El resultado es un tema que contagió a millones de seguidores con su melodía, pero que también despertó muchas críticas por parte de quienes consideraban que su mensaje era una apología a conductas de acoso y abuso sexual.

Por entonces, Pharrell defendió el sencillo ante Pitchfork: «Cuando te alejas y miras toda la canción, el punto es: Se trata de una buena chica, e incluso las buenas chicas quieren hacer cosas, y ahí es donde tenés las líneas borrosas.»

No obstante, el músico de 46 años ahora opina de manera distinta y apunta que la letra del tema contiene un lenguaje sexista que, de cierto modo, pareciera avalar situaciones de violación. En una entrevista con GQ, él comentó que «Blurred Lines» tiene frases muy similares a las que se usan los hombres cuando se aprovechan de una mujer. Luego agregó:

«Y no importa que ese no sea mi comportamiento. O la manera en que pienso. Simplemente importa cómo afecta a las mujeres.»

El cantante afirma que tomó consciencia de que en su país se vive en «una cultura chovinista» (de patriotismo exagerado): «No me había percatado de que algunas de mis canciones respondían a eso. Así que eso me dejó alucinado.»

Como consecuencia de lo anterior, reconoció sentirse avergonzado por el mensaje del tema. Por otra parte, recordemos que «Blurred Lines» también suscitó un millonario juicio por derechos de autor que Pharrell y Thicke perdieron. Aquello en razón de la similitud de su melodía con la de «Got to Give It Up», composición de Marvin Gaye.

Lo más reciente que habíamos comentado sobre Williams fue su colaboración junto a Beck.