La prestigiosa Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas, organización radicada en Hollywood que cada año organiza y decide la entrega de los Premios Oscar, decretó este primero de mayo que expulsaría a dos de sus miembros: el actor y comediante Bill Cosby y el director Roman Polanski.

Las razones que sustentan esta tajante decisión tienen que ver con los casos de abusos sexuales en los que ambos se vieron seriamente implicados. Por el lado de Cosby, es sabido que decenas de mujeres declararon ante la justicia argumentando haber sido forzadas por el artista a tener relaciones de forma no consentida, y algunas de ellas incluso comentan haber sido drogadas para tales fines. Pero lo que aceleró la determinación de la citada Academia es el fallo proferido el pasado 26 de abril en el cual se lo encontró culpable de tres de los crímenes sexuales que le habían sido imputados. Vale aclarar que el motivo por el cual otros de los cargos fueron descartados fue por la prescripción de los actos ilícitos que ocurrieron en su mayoría durante los ’80.

En cuanto a Polanski, su delito data de hace varias décadas, ya que fue durante 1977 cuando reconoció ante la justicia que había accedido carnalmente de una menor de 13 años que previamente había drogado. En su momento, el cineasta europeo llegó a cumplir 42 días en prisión, aunque posteriormente huyó de los Estados Unidos ante el temor a ser condenado a un mayor tiempo y desde entonces se exilió en países como Francia, aprovechando que allí no se extradita a sus nacionales. Así las cosas, técnicamente, es hasta hoy un prófugo de la justicia norteamericana.

Lo cierto es que el comunicado con el que informó de la sanción para ambos miembros reza lo siguiente:

“La Junta de Gobernadores votó a favor de expulsar de la Academia al actor Bill Cosby y al director Roman Polanski de acuerdo con las normas de conducta de la organización.

La junta continúa promoviendo estándares éticos que requieren que sus integrantes respeten los valores de la Academia de respeto por la dignidad humana”.

Las voces de protesta de algunos frente a esa medida no se hicieron esperar y personajes como Harland Braun, abogado de Polanski tacharon de injusta la decisión. Específicamente, según reporta la revista Variety, Braun señaló que se tomó esa decisión sin conocer todos los hechos y que además no se le dio oportunidad de defenderse a su cliente, con lo cual se estaría violando el código de conducta de la organización que establece que cada miembro contra el cual se presenten quejas tiene 10 días para responder sobre esas acusaciones.

Otros, en cambio, opinan que estas acciones no solo son necesarias sino que se quedan cortas ante la magnitud de las situaciones de agresión sexual que suceden en la industria del entretenimiento. Por ejemplo, el corresponsal de la BBC James Cook compartió con sus lectores la siguiente reflexión:

“¿Por qué Hollywood tardó más de 40 años en decidir que las relaciones ilegales con una menor de 13 años están por debajo de sus valores de respeto a la dignidad humana?”.

De cualquier forma, hasta ahora era muy poco usual que la citada Academia decida dejar por fuera a alguno de sus integrantes, puesto que en sus 91 años de historia solo ha procedido de aquel modo con 4 de sus 8.400 miembros, el más reciente de ellos en ser expulsado fue Harvey Weinstein, también severamente involucrado en múltiples denuncias por acoso y abuso sexual.

Luego de esta histórica determinación, es de esperarse que más adelante se tomen en cuenta otros casos similares para aplicarles la misma medida. Resulta innegable que desde el auge de movimientos como el #MeToo y #Time’sUp han sido destapados una infinidad de historias de tal índole que implican de forma bastante negativa a personalidades como Kevin Spacey y James Franco.

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