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06/07/2021

Rosario Bléfari: 10 herramientas para un kit de supervivencia emocional

En el aniversario de su muerte, recordamos a la artista integral a partir de una selección personal y emocional de su obra.

A un año de seguir recordando y celebrando la obra de Rosario (una obra difícil de abarcar incluso para el fanatismo más obsesivo), caminamos el laberinto de su creatividad como con un mapa. Podría ser un inventario de instrumentos para el ánimo, una caja de herramientas o más bien un kit de supervivencia emocional. ¿Definitivo, único, exhaustivo? Para nada, tan solo personal de quien escribe. Cada quien tendrá los propios (¿El diario del dinero? ¿Horrible? ¿Estaciones? ¿Los mundos posibles? ¿Algún show o lectura de poemas o película?).

Como artista integral, interdisciplinaria y aventurera, de todo nos dejó para explorar y hacer nuestra búsqueda más amena, intensa y viva: transmitiendo su aprendizaje. Lo hizo en la escritura, la música, el cine, incluso en sus redes sociales; pero por sobre todas las cosas en ese impulso original y primitivo, que a pesar de su ausencia no hace más que seguir expandiéndose.

Poemas de los 20 en los 80

Publicada por la editorial Iván Rosado en 2019, esta selección reúne textos escritos en la década del 80. Nos muestran un primer reflejo iniciático de las impresiones que debía tener esta joven chica marplatense, criada en Bariloche y crecida en Buenos Aires. Hay una semilla de sí misma que dialoga sin desdibujarse con otras tantas voces literarias (Alejandra Pizarnik, Susana Thénon, Osvaldo Lamborghini): un fuerte sensorialismo que por momentos roza la sensualidad y suele devenir en sensibilidad. Constantemente, apela a lo que los sentidos traducen de su impresión del mundo, del que “parece enamorada” aunque “también lo mira con desconfianza”. Los poemas de este libro son luminosos, oscuros, por momentos suaves y por otros cruentos: ideal para ver cómo esa semilla de sí misma fue creciendo de una manera misteriosa y magnética, como ya señala en uno de los poemas, sin título, como una premonición: “te quedás en silencio para oírme / pero seguís contemplándome”.

El video de “Morirían”

Una Rosario de treinta años combinada de rojo claro canta este temazo del primer disco de Suárez, Hora de no ver (1995), mientras la banda se divierte en una canchita de fútbol. Loops de imágenes, stopmotion de instrumentos de juguete y efectos de cámara con una estética lo-fi fueron la impronta visual que sirvió como carta de presentación de la banda en este video dirigido por Esteban Sapir.

“Río Paraná”

El tema que abre uno de los discos más emblemáticos de su banda Suárez y de la carrera de Rosario apela a una síntesis expresiva que, entre oleadas de un sonido pop de mucha frescura, alcanza para dar brillo a todo lo que no hace falta decir: “Adiós / me voy”, “Cambió / siguió” “Mejor / jamás”. Sigue remontando río arriba.

Silvia Prieto

Rosario Bléfari en Silvia Prieto (1998)

La película dirigida por Martín Rejtman inmortalizó a Rosario en un papel único en su universalidad: dejar el porro y trabajar en un bar se convierten en una aventura cotidiana, afectiva y patética, en la que la identidad propia está constantemente amenazada por un mundo y un país en crisis de fin de siglo. Navegando en una épica de la intrascendencia, Silvia Prieto se despersonaliza y desindividualiza para ser muchas personas diferentes, cada una con su propia historia, unidas por un mismo nombre. Entre las que quizás muchxs de nosotrxs nos reconocimos.

Poemas en prosa

Los Poemas en prosa fueron editados por la editorial Belleza y Felicidad en 2002 y son un complemento perfecto, una continuidad para observar la evolución que tuvieron esos primeros inicios en la escritura allá por los años ochenta. Amigas que ya no se escriben y de las que se quiere tener noticias, esperas de cartas, valijas hechas y reflexiones sobre bolsillos van bordando, como puntadas a través de los textos, una poética donde lo anecdótico está poblado de tesoros brillantes, sin dejar de lado una impronta casi fantástica por detrás. En “Fantasma”, uno de los poemas más poderosos, su voz se encarna para confirmarlo, de manera nostálgica y surreal: “tu cabello, tus sueños y alguna vez yo en ellos”.

Calendario

Para una artista que históricamente honró el rock alternativo y las influencias que vinieron del grunge, del lo-fi, del madchester y la movida sónica local, un disco como Calendario obliga a volver a las raíces de la canción en su expresión más pura. En un movimiento inverso al que en su momento hiciera Bob Dylan del acústico al rock, Rosario sumerge sus melodías en una impronta más propia de Neutral Milk Hotel, o del Spiritualized y los Magnetic Fields más folk. No faltan crudezas y distorsiones que vienen y van en un espectro minimalista en el que imperan los arpegios y una voz siempre dispuesta a llegar al hueso. “Reservado” es la prueba más contundente y conmovedora de esto.

Rosario Bléfari y Dani Umpi en Casa Brandon

En el marco del FILBA 2017, se registró este show que dieron juntxs en el Bar LGBTIQ de la calle Drago. Ligadxs desde principios de los 2000 por pertenencia a espacios comunes como Belleza y Felicidad y por la impronta interdisciplinaria de sus obras, las figura de Rosario y de Umpi dialogaron en un encuentro musical de alto vuelo, especialmente por su crudeza y autenticidad lúdicas. Especial atención a las versiones de “Viento helado” y “Astrología”.

Su Twitter

Lejos de la chatura genérica que cada vez se estila más en las redes sociales como “herramienta” de automarketing, Rosario tenía un entendimiento primitivo y a la vez adelantado de la expresión en la red de micro-blogging: una bitácora dispersa de microliteratura, citas, reflexiones, catársis, diversión y anécdotas que no le rinde cuentas a nadie. De postear lo que le se le viniera a la cabeza como si cantara o leyera lo que le diera la gana. ¿El resultado? Una obra más. Todo dicho para calar hondo, nada para ser tomado demasiado en serio: puras interpretaciones abiertas, reflexivas y sentidas. Una pequeña selección:

“El instante que se nos acaba de escapar es la misma muerte inmensa a la que pertenecen los mundos abolidos y los firmamentos extintos.” (30/8/2019)

“Hace tiempo tuve una cuenta anónima para poder decir cualquier cosa y resulta que al igual que un blog durante el auge blogger, fui tan anónima que nadie jamás interactuaba o me leía. Cuando lo hago desde acá me avergüenzo al instante. Dilemas de verano.” (15/1/2020)

“Del rock nacional histórico, le mostré algunas canciones a Charly García, eran las primeras, me hizo cantar mil setecientas veces una de ellas mientras él tocaba su teclado todo graffiteado y grababa en un doble casettera. Por acá anda una copia.” (17/5/2020)

Su bio de Instagram

En un género de escritura (¿de qué otra cosa se tratan una red social, sino?) donde se suele leer cualquier cosa a modo de presentación, la frase es contundente, mínima. Ambigua y a la vez precisa como solo ella podría haberlo expresado: “Yo estuve acá”.

“La dispersión demorada”

En este artículo-diario donde bucea múltiples tópicos (origenes familiares; materiales de estudio; proyectos literarios; sensaciones y estados de ánimo cambiantes), Rosario ofrece casi por accidente un texto programático de su obra: hay demasiadas cosas para hacer que obedecen a un mismo y único impulso. Y en la medida en que ese impulso tire, irán tomando forma. Puede ser una canción, puede ser una carpa en su habitación para combatir el frío, o buscar en Una excursión a los indios ranqueles algo del origen familiar; empezar un nuevo estudio, sembrar semillas de cuentos o hablar por teléfono. En ese orden de la dispersión, del caos organizador de la voluntad no hay jerarquías ni prioridades. Solo hacer, después ver cómo. Las ganas, el malestar físico que marcaron sus últimos meses, el deseo, la energía y el límite que propone el tiempo, son elementos que se muestran como una clave para revelarnos la carnalidad y la vigencia en toda dimensión de su legado.

Bonus track: Suárez en Xirgú en 2019

Esta entrada se conserva a manera de amuleto como el último reflejo guardado. A pesar de que hubo sucesivas oportunidades para saldar la deuda de ver en vivo a Suárez luego de tanto tiempo sin tocar, hubo que esperar al show que dieron el sábado 16 de marzo de 2019 en el Teatro Margarita Xirgú: esa simpleza, esa calidez, esa sonrisa auténtica que se traducían en su presencia escénica y en la fuerza de su voz. Que continúa cantando e invitando a cantar.