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13/03/2021

The Rolling Stones: La historia del concierto que acabó todo mal

Aquella noche, Mick Jagger y compañía fueron testigos de lo que su música generaba en la audiencia, la cual se volvió completamente loca.

Foto: Facebook de The Rolling Stones

Pocas bandas a lo largo de la historia han despertado tanto fanatismo en los melómanos como los Rolling Stones y eso quedó más que demostrado el 8 de agosto de 1964, cuando los ingleses se presentaron en el teatro Kurhaus de Holanda. Aquella noche, Mick Jagger y compañía fueron testigos de lo que su música generaba en la audiencia, la cual se volvió completamente loca.

"Teatro Kurhaus en Holanda. Era un teatro de ópera muy agradable", dice Bill Wyman en un video capturado por el programa de televisión de música holandesa Brigitte para la cadena TV Noordzee. "Tapices en las paredes, candelabros, cajas, ya sabes. Fuimos ahí, tocamos una canción y se volvieron locos".

El clip en cuestión muestra perfectamente la intensidad del público presente cuando estalló frente a Jagger y el resto de la banda británica. De hecho, la euforia y el caos fueron tales que las leyendas del rock & roll solo pudieron tocar cuatro covers y ningún tema de su álbum debut, The Rolling Stones, el cual había sido editado a comienzos de ese año.

The Rolling Stones.

Las imágenes muestran cómo la multitud comienza a invadir el escenario, trepando por los antiguos asientos del teatro y hasta sacándolos de su lugar por completo. Por su parte, los encargados de la seguridad tuvieron que copar el escenario para proteger al conjunto de la multitud, incluso llegando a lanzar puños y patadas contra la gente al mismo tiempo que los miembros del grupo daban saltos hacia atrás y el cable del micrófono de Jagger se rompía.

Siempre profesional, el frontman agarró algunas maracas, se dirigió a la parte trasera del escenario y dejó que la música fuera el centro de atención. Sin embargo, pronto se hizo evidente que el concierto no podía continuar. Los Rolling Stones, sin otra opción más que escapar, se retiraron a los autos que los esperaban mientras en el interior del Kurhaus se llevaba a cabo una batalla campal entre los fans y la policía.

Los adolescentes volaban por las calles aledañas al teatro, huyendo hacia la noche y envalentonados por la furia de la rebelión del rock and roll. Todos y cada uno de ellos eran fanáticos de los Rolling Stones y lo serían de por vida. Podés ver un breve resumen de aquella noche a continuación: