El 30 de enero se conoció la lamentable noticia de la muerte de Catherine O'Hara. En plena temporada de premiaciones, la actriz de comedia fue distinguida en una ceremonia que inevitablemente adquirió tono de homenaje dada la cercanía de su partida.
O'Hara fue galardonada el pasado domingo en los premios Actor Awards por SAG-AFTRA, en la categoría de Mejor interpretación femenina en una serie de comedia por su desempeño en la serie The Studio, la última producción de su carrera.
La serie, creada por Seth Rogen, recibió críticas positivas y se centra en "un estudio de cine heredado de Hollywood que lucha por sobrevivir en un mundo en el que cada vez es más difícil que el arte y los negocios convivan”. A lo largo de 11 episodios, O'Hara interpreta a Patty Leigh, mentora del personaje principal.
El emotivo discurso de Seth Rogen

Al anunciarse su nombre, las actrices que compartían la terna reaccionaron con una ovación cargada de emoción. Rogen fue quien subió al escenario para recibir el premio y dedicarle unas palabras: “Sé que para ella habría sido un honor recibir este premio de manos de sus compañeros intérpretes”, expresó.
El actor también recordó anécdotas del rodaje para destacar su profesionalismo: “He estado reflexionando sobre el tiempo afortunado que pasé con ella y, en estas últimas semanas, he admirado de verdad su capacidad para ser generosa, amable y elegante, sin que ello restase nunca valor a su propio talento ni a su forma de contribuir al trabajo conjunto”.
Rogen reveló además que, casi cada noche antes de filmar, O’Hara le enviaba a él y a Evan Goldberg un correo con sugerencias: “Hola, espero que consideres lo siguiente”, comenzaban esos mensajes, que incluían versiones reescritas de sus escenas. Según explicó, esas intervenciones no solo enriquecían a su personaje, sino también a la escena en su totalidad. “Nos demostró que se puede ser un genio y, a la vez, ser amable; una cosa no tiene por qué estar reñida con la otra en absoluto”, añadió.
Para cerrar, Rogen apeló a la memoria colectiva y al legado de la actriz: invitó a quienes no conocieran su trabajo a verla bailar con Harry Belafonte en Beetlejuice (1988) o recordar su inolvidable interpretación en Best in Show (2000). “Cuando vean a la gente reír, díganles: esa es Catherine O’Hara”, concluyó.









