Estamos en presencia de la mayor producción de Netflix en Latinoamérica. Si, existe 3% de Brasil y seguro hay alguna otra serie en la que se haya gastado más pasta para hacerse. Pero ninguna cuenta con la calidad de historia y producción que tiene Club de Cuervos.

Chava Iglesias e Isabel Iglesias son dos hermanos que tienen que hacerse cargo de la herencia de su padre Salvador Iglesias, dueño del club de fútbol Cuervos de Nuevo Toledo México. Si te dicen que esa es la sinopsis de la serie ¿la verías?, la respuesta seguro será no. Pero es como decir que Mad Men se trata sobre publicidad: ¿no se sería una explicación demasiado corta? ¿no hay toda otra profundidad detrás de Don Draper? ¿no hay también un desarrollo de los personajes como Roger o Peggy? Lo mismo pasa con Club de Cuervos.

Club de Cuervos no es un drama como todas las grandes series que llegan lejos en el universo cinematográfico occidental, pero es una comedia impecable. Desde el guion humorístico finísimamente grotesco, hasta su simple historia que temporada a temporada avanza y se convierte en una historia sobre el autodescubrimiento; con escenas existenciales y lisérgicas, sobredosis, corrupción, falsos romances, abortos clandestinos, acusaciones mediáticas, una musicalización de la hostia y actuaciones impecables.

Nadie te dijo “mirá Club de Cuervos, la serie mexicana de Netflix”, andá a saber por qué. Pero algunos tuvimos la suerte de poner play y darle una oportunidad a esta producción que llegó hasta su cuarta temporada y última temporada en 2019. Es la continuación del especial de Navidad de Hugo Sánchez, el asistente y quizás el mejor personaje de la serie. Hay docenas de personajes, hay una gran historia troncal que atraviesa cuatro temporadas sin caerse y que permite el desarrollo de otras microhistorias que nacen y mueren rodeando a Chava Iglesias y a Isabel Iglesias. Vamos a encontrar capítulos que nos darán ganas de volver a darle play dentro de unos meses y lo mejor de todo, vamos a poder decirle a todo el mundo “yo la vi antes de que se pusiera de moda”.