Aunque Vince Gilligan se haya jactado en el pasado de la ausencia de figuras famosas en el elenco de Breaking Bad al emitir declaraciones como “El mundo de Albuquerque parecía bastante real porque no teníamos estrellas de cine haciendo cameos”; varios años después del comentado final de esa exitosa ficción, se anima a brindar nombres de actores reconocidos que le hubiese gustado incluir en al menos una escena de la serie.

Acorde con lo informado por medios como Cinema Blend, el citado productor de la tira protagonizada por el ex profesor de química Walter White (Bryan Cranston) y su compañero de aventuras ilegales Jesse Pinkman (Aaron Paul), hubiese estado dispuesto a variar el casting al incluir a diversas personalidades. La primera que menciona es el mítico Samuel L. Jackson, quien por su parte se declaró fanático de Breaking Bad e inclusive llegó a confesar frente a la prensa:

“¡Yo solo quería entrar y pedirle pollo a Gus Fring! ¡Habría sido feliz haciendo eso!”.

Gilligan admite que de haber sabido de aquello, lo habría invitado al set de filmación sin dudarlo. De igual modo, el segundo en su listado es el ahora fallecido Robin Williams. Sus palabras al respecto fueron:

“Pude haber hecho una excepción para Robin Williams, eso hubiera sido increíble”.

Más adelante, Vince agregó un tercero a su lista, otro hombre legendario del séptimo arte:

“Clint Eastwood. No sé si él alguna vez miró Breaking Bad, pero Dios sabe que habría movido el cielo y la tierra para tenerlo ahí”.

De cualquier manera, el creador del universo de Heisenberg reconoció que en caso de tener participación de cualquiera de esas grandes personalidades en el programa, es probable que el ambiente de la producción cambiara y hasta perdiera parte de su encanto, que radicaba en lo crudo y real de los conflictos desarrollados en sus capítulos.

Así que la conclusión a la que llegó Gilligan sobre este asunto es que no se arrepiente de su elenco ni de la forma en como resultó todo. Recordemos además que ya dijo que no continuaría Breaking Bad para no arruinarla. Y tiene bastante razón, puesto que estamos hablando de una de las series más elogiadas y adictivas de toda la historia.