Las representaciones en cine y televisión pueden ser muy potentes a la hora de formar estereotipos, romperlos o naturalizar conductas, apariencias y roles asignados a los sexos en el plano de la realidad. Por eso, el cine de los últimos años ha mostrado transformaciones positivas en torno a la inclusión de personajes LGBT. Ya desde las películas infantiles vemos representaciones alternativas de mujeres que no responden al clásico de la doncella, y también de personas de diferentes razas y edades en roles “heroicos”.
La ciencia asegura que estas construcciones tienen resultados positivos en la realidad y así lo confirma el llamado “Efecto Scully”, que habla de la influencia que tuvo el personaje de Dana Scully, interpretado por Gillian Anderson, en la serie Los expedientes secretos X. Fue el Instituto Geena Davis el que llevó a cabo una investigación sobre la influencia del personaje de esta agente especial en la audiencia femenina.
Scully no se limitaba a las actividades y actitudes usualmente atribuidas a las mujeres, sino que se desenvolvía en áreas tradicionalmente masculinizadas, como las actividades STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas). “Este informe presenta los hallazgos del primer estudio sistemático de la influencia de Dana Scully en niñas y mujeres relacionadas con STEM (es decir, el ‘Efecto Scully’)”, expresan desde la publicación.

Las conclusiones del estudio
Luego de analizar detalladamente la injerencia de este personaje en las audiencias, el estudio arribó a tres conclusiones clave, tras entrevistar a mujeres: “El 63% dice que Scully aumentó su confianza en que podían sobresalir en una profesión dominada por hombres”.
Pero no solo un personaje como este puede alentarnos a elegir carreras tradicionalmente relacionadas con los hombres, sino que también representa un abanico de valores positivos. Por eso, otra de las conclusiones asegura que “entre las mujeres que están familiarizadas con el personaje de Scully, el 91% dice que es un modelo a seguir para las niñas y las mujeres”.
Finalmente, y a contramano de lo que indican los clásicos estereotipos que rodean a las mujeres, el Efecto Scully también hizo que “las palabras más utilizadas para describirla (a Scully) fueran dos sinónimos de inteligente y fuerte”, cuando el foco de los personajes femeninos protagónicos suele estar puesto en la belleza.
Dana Scully fue un personaje revolucionario por su importancia en la serie. La televisión nunca había mostrado una protagonista tan ligada a la ciencia y que pudiera ser “equivalente” a un personaje masculino. Esta apuesta no solo la convirtió en uno de los personajes más queridos de la TV, sino que también tuvo un efecto pragmático y positivo en diversas generaciones.









