Detrás de obra artística siempre hay algún tipo (aunque sea mínimo) de inspiración. Claro está, los libros del aclamado autor George R.R. Martin no son la excepción y justamente este fue uno de los temas que el escritor estadounidense tocó en su reciente entrevista con Stephen Colbert para The Late Show.

Ni bien Martin se acomodó en el sillón de su set, el host hizo público su agrado por un broche en forma de tortuga que su invitado llevaba puesto, lo cual allanó el camino para que el artista oriundo de New Jersey revelara qué fue lo que lo llevó a escribir A Song of Ice and Fire, la exitosa serie de libros en la que se basa Game of Thrones.

“Amo a las tortugas. Mi carrera en la escritura comenzó con tortugas”, aseguró Martin.

“Viví en Bayonne, en un proyecto federal de casas donde no teníamos permitido tener perros ni gatos. Así que el único animal que podía tener eran tortugas, pequeñas tortugas que tenía en un castillo de juguete. El problema es que esas pequeñas tortugas mueren muy pronto. Le daba la comida y pensaba que lo estaba haciendo bien. No pude saber por qué murieron”.

Acto seguido, el escritor de 70 años continuó:

“Ciertamente no era mi culpa. Decidí que ellas competían por el trono tortuga, se mataban y competían por ver quién sería el Rey. Es fue mi primera fantasía: castillo tortuga. Precede a Game of Thrones por muchos años”.

Además, en otra parte de la entrevista (la cual podés ver al finalizar esta nota), Martin hizo referencia a Fire & Blood, su nuevo libro que se enfoca en la Casa Targaryen y que es tan sólo la primera de dos partes de dicha historia.

El dato llamó poderosamente la atención de Colbert, quien, entre risas, preguntó: “Esto tiene 700 páginas. ¿No deberías haber estado terminando The Winds of Winter todo este tiempo?”.

Con mucha buena onda, George explicó que su plan es terminar The Winds of Winter y a partir de ahí puede variar: están las opciones de seguir con la segunda parte de Fire & Blood, continuar la saga original con A Dream of Spring o incluso incursionar en otras historias.

“Hay mucho que escribir, así que supongo que debería irme a casa a trabajar”, finalizó Martin.