Nicolas Cage es conocido como un actor de cine de pura cepa. A lo largo de su carrera ha trabajado en comedias, films románticos, películas de acción o terror, y también bajo la dirección de aclamados autores como David Lynch, Spike Jonze y Werner Herzog, entre otros. Ahora, da el salto a la televisión por primera vez con la producción de Prime Video Spider-Noir.
Lo cierto es que el protagonista de Longlegs tenía una férrea convicción hacia el cine, pero todo cambió cuando se enfrentó a Breaking Bad y vio el impactante trabajo de Bryan Cranston en el rol protagónico. Así lo relató en diálogo con Variety, donde admitió que solía ser inflexible en su decisión de no hacer televisión, ya que "no quería hacer nada que fuera demasiado homogéneo o que fuera igual que todo el mundo".
De todos modos, sus prejuicios cambiaron al ver cómo la longitud de la serie permitía un profundo desarrollo: "Empecé a darme cuenta de que los actores de ese programa tenían el lujo de contar con tiempo para desarrollar su historia".

En torno al encargado de encarnar a Walter White, analizó: "Vi a Bryan Cranston mirando fijamente una maleta durante lo que parecieron minutos. No podía apartar la vista de él, y lo único que hacía era mirar una maleta; entonces me di cuenta de que eso no se puede hacer en las películas. No tienes tiempo". Finalmente, este impacto fue lo que lo llevó a dar el sí cuando recibió la propuesta de Spider-Noir, una serie de ocho episodios que muestra tanta influencia del cómic como del cine negro.
"Pensé que, tal vez con una narrativa de ocho horas, podría empezar a sembrar las semillas de un personaje que pudiera florecer en algo que no tengo el lujo de desarrollar por falta de tiempo en una película. Ese fue el principal atractivo", dijo sobre este proyecto que acaba de estrenarse en la plataforma de streaming y que está recibiendo, en su mayoría, críticas positivas.
Al construir esta versión de Spider-Man, el actor reveló que tuvo miedo de no conformar a los productores por su peculiar abordaje del personaje, ya que buscó "emular a actores veteranos y combinarlo con la obra maestra de Stan Lee, Spider-Man, para crear una especie de fenómeno pop-art al estilo Roy Lichtenstein".









