Prime Video estrenó Amor animal, nueva serie de Sebastián Ortega que reúne a un elenco de jóvenes actores y nuevas caras de la ficción nacional, y aborda el mundo de la música urbana, el amor, los espacios marginales y la tragedia.
Trama y reparto
La sinopsis reza:
"Kaia se abre camino en el mundo del trap cuando se cruza con Nico, un joven que acaba de salir de una internación por temas de salud mental. Aunque pertenecen a universos opuestos, el deseo animal se impone y el destino los enfrenta a un secreto que los pone en peligro. El amor entre ambos desata una ola de violencia que los deja atrapados en un laberinto marcado por la pasión y la tragedia".
El elenco de Amor animal está encabezado por Franco Masini, Tatu Glikman y Valentina Zenere, y los acompañan Santiago Achaga, Olivia Nuss, Toto Rovito, Antonio Birabent, Inés Estévez, entre otros. Tal como en El marginal o En el barro, el director y guionista se mete en los mundos signados por el consumo de drogas, la violencia, la ausencia de la familia y la supervivencia.

Críticas
A diferencia de las ficciones citadas, la nueva serie de Prime pone el foco en el mundo juvenil, acercándose a historias como Élite pero con una impronta bien argenta.
Así lo señalan desde Escribiendo Cine: "El relato se acerca a ficciones como Élite y Olympo, tanto por afinidad temática como por una construcción orientada a la exposición: las diferencias de clase operan como punto de partida, pero no se desarrollan, mientras que el sexo se instala como recurso recurrente y las drogas funcionan como marcas de pertenencia más que como motores dramáticos".
En relación a la copiosa obra de Ortega, desde La Nación suman: "En ese cóctel hay dos ingredientes que evocan sus mejores éxitos: las barriadas criminales vuelven desde El marginal, con el lenguaje de la calle y la violencia que acompaña a la circulación de la droga, y las historias de amor teñidas de costumbrismo recuerdan a Costumbres argentinas o Graduados, con menos aires de comedia vintage y más espíritu adolescente".
En líneas generales, la serie argentina ha logrado buenas críticas y así lo demuestra el comentario publicado por Esquire: "La serie nos deja con una reflexión agridulce: mientras Nico aprende que la madurez implica hacerse cargo de los daños, Kaia demuestra que el arte es la única herramienta capaz de transformar la tragedia en supervivencia".









