Mientras seguimos pensando, analizando y elaborando teorías sobre la season finale de esta gran producción de HBO, son muchas las cosas que su segunda temporada dejó al universo seriéfilo y una de las más importantes es la consagración definitiva de Zahn McClarnon. Protagonizando un episodio que nos sorprendió a todos, que cambió el ritmo y que hasta se permitió acomodar algunas piezas de este complejo rompecabezas, también es una invitación para recorrer algunos de sus personajes más importantes.

2012 – Longmire

Basada en la serie de libros Walt Longmire Mysteries de Craig Johnson, Longmire se trató de un western policial que primero fue producido por Lifetime y luego se transformó en una de las primeras ficciones rescatadas por Netflix. Definida dentro del género procedimental, la serie se basa en cómo la oficina del sheriff local debe resolver casos criminales de un pequeño pueblo; y uno de los puntos más interesantes es que aquello se convierte en el escenario de intercambio cultural entre una comunidad de nativos americanos y “el hombre blanco”. Zahn McClarnon dio vida a Chief Mathias, el jefe de policías de la reserva Cheyenne, un personaje secundario que supo ganarse el cariño de los seguidores de la serie ya que, aunque muchas veces su intenciones fueron poco claras, siempre terminaba aportando una mirada interesante a la trama principal.

2014 – The Red Road

Heredera de Rectify, lo cierto es que The Red Road no alcanzó mucha popularidad, aún cuando realmente se trataba de una apuesta interesante, con una trama oscura y con personajes complejos. Nuevamente llevándonos a un pequeño pueblo ficcional en donde convive una comunidad nativa americana (que en este caso se llama “Ramapough Mountain People”) con el típico norteamericano europeo, los grupos entran en conflicto después de un accidente que involucra a personas de ambas comunidades. En este caso el papel de McClarnon entró dentro de la categoría de “personaje recurrente” y fue algo más chiquito que en Longmire: dio vida a Mike Parker, el mejor amigo de uno de los protagonistas, Philip, quien era interpretado por Jason Momoa.

2015 – Fargo

Creada por Noah Hawley e inspirada en la película de los hermanos Coen, Fargo es una de esas ficciones que lograron cambiar la televisión para siempre: desde lo narrativo hasta el uso de los elementos técnicos, sus tres temporadas resultan sencillamente alucinantes. Con historias conectadas pero independientes, Zahn McClarnon participó de la segunda entrega que relataba la matanza de Sioux Falls en donde varias familias de delincuentes terminaron muertos y que funcionó como precuela de la primera temporada. En esta historia daba vida a Hanzee Dent, un reservado nativoamericano leal a la familia Gerhardt. Con un enorme misticismo, gran habilidad para el uso de armas y construyendo uno de esos personajes que te pone los pelos de punta, una de las particularidades de Dent fue que no dijo palabra en ninguno de los diez episodios.

2017 – The Son

En lo personal creo que AMC realmente se lució con esta serie, aún cuando era claro que no tenía los elementos para posicionarse como una ficción masiva. Presentando dos momentos completamente diferentes de la vida de Eli McCullough (Pierce Brosnan), la historia recorre desde los asaltos comanches del siglo XIX hasta el boom del petróleo del XXI. Y es en el primero de los escenarios que McClarnon dice presente, dando vida a Toshaway el jefe de una tribu que secuestra a Eli de joven pero también quien le enseñará a sobrevivir, hacerse valer y luchar por las cosas que quiere. Tomando un rol bastante más paternalista y protector de lo que veníamos viendo de él, Toshaway también representó un gran primer paso para lo que luego vimos en Westworld.

2018 – Westworld

Humanos versus robots, laberintos, misteriosos proyectos y juegos temporales; Westworld es una de las ficciones de la televisión más importantes de los últimos años y sin duda una de aquellas que exigen a un espectador atento, detallista y dispuesto a sumergirse en el mundo que crean. En este sentido es imposible de obviar el hecho de que en estas dos temporadas la ficción ha ido plantado pequeños indicios que crecieron a medida que los episodios avanzaban y el Akecheta, el personaje de McClarnon, fue uno de los elementos más sorpresivos. Presentándolo constantemente como una de las peores amenazas de la Ghost Nation -la tribu nativa creada por Ford (Anthony Hopkins)- durante “Kiksuya” conocemos su pasado, su recorrido pero también cómo él es uno de los primeros robots en despertar conciencia y en buscar proteger a aquellos que consideraba en peligro. Con una edición y cinematografía sencillamente brillante, se trató de un episodio poético, deslumbrante y emotivo, en el cual el trabajo de McClarnon se lució muchísimo.

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