“Lo que sucede en Las Vegas, queda en Las Vegas”, reza el popular verso, pero este aplica a personas que se mueven en el anonimato y excluye a famosos como la estrella del cine, Nicolas Cage.

En el caso del actor, cualquier acto puede convertirse en noticia, y mucho más si se trata de una interpretación de un tema de Prince llevada a cabo en medio de una batalla legal por una mala decisión.

Pongamos las cosas en contexto: el protagonista de Mandy y la maquilladora Erika Koike intercambiaron votos matrimoniales estando borrachos durante una ceremonia en Las Vegas el mes pasado. Después de sólo cuatro días, Cage solicitó la anulación de la unión diciendo que «carecía de comprensión» y que «reaccionó por impulso» cuando se casó con Koike. También afirmó que la mujer no le contó sobre «la naturaleza completa y el alcance de su relación con otra persona» y que ella tampoco le reveló su historial criminal.

Ahora, Cage se encuentra en una pelea en tribunales por el apoyo monetario conyugal, al que Koike cree que tiene derecho. Y no solo eso, sino que en medio de todo este caos legal, salió a la luz un video de Nick dejándolo todo en un bar karaoke de Los Ángeles en el que realizó un cover de “Purple Rain” del mítico músico de Minnesota por el cual el actor ya había demostrado su admiración en más de una ocasión.