Wes Anderson es un director crucial del cine contemporáneo. Venerado por muchos y criticado por otros tantos, es uno de los realizadores más reconocibles de la actualidad gracias a sus apuestas visuales y a una precisa dirección de actores que vuelve a sus películas inconfundibles.
En su filmografía, las temáticas familiares ocupan un lugar central, al igual que los elencos corales repletos de estrellas de Hollywood, lo que le permitió alcanzar una gran popularidad y, al mismo tiempo, una sólida aceptación en los círculos cinéfilos. A continuación, las 3 mejores películas de Wes Anderson.
3. Academia Rushmore (1998)
La segunda película del director está protagonizada por Jason Schwartzman y Bill Murray, dos actores que se volverían infaltables en casi todas las obras posteriores de Anderson y que forman una dupla insuperable para este film. La historia se centra en Max Fischer, un excéntrico alumno de la Academia Rushmore que siente una devoción total por la institución, a pesar de ser uno de los peores estudiantes, y que se enamora de una de las maestras de la escuela. Al mismo tiempo, Max construye un vínculo de amistad, signado por rasgos paternales, con el Sr. Blume, padre de dos jóvenes que asisten a la misma institución, quien también se enamora de la docente.
2. La vida acuática (2004)
En conjunto con Noah Baumbach, Anderson escribió uno de los mejores guiones de su carrera. Se trata de una película tan sensible como excéntrica que relata las aventuras de Steve Zissou, un oceanógrafo que funciona como excusa para rendir homenaje a Jacques-Yves Cousteau y hacer referencias a Julio Verne. En esta historia, el barco (o el submarino) está comandado por Murray, en un personaje tan realista en su construcción como fantástico en sus acciones. La paleta de colores es exquisita, con turquesas y celestes que reinan en el ambiente marítimo y la aparición disruptiva del rojo.
1. Los excéntricos Tenembaum (2001)
Esta película es un ejemplo de film coral llevado a cabo con maestría. Para narrar la historia de una extraña familia disfuncional que se ve unida por la supuesta enfermedad de su padre, el director cuenta la historia individual de cada uno de sus miembros y también retrata cómo funcionan dentro del constructo familiar, qué rol cumplen y de qué manera han sido dañados por distintas situaciones. Las relaciones familiares complejas son un elemento clave de la filmografía de Anderson y en esta película alcanzan su nivel más alto, creativo y original. El guion fue escrito en conjunto con Owen Wilson y aún no se observa con tanta fuerza la obsesión por las simetrías ni una dirección de arte tan plástica y artificial, pero los vestuarios de este film son realmente deliciosos, al igual que los escenarios y el clima general que construye con maestría.









