Durante décadas, Axl Rose construyó su reputación como uno de los vocalistas más potentes y carismáticos del rock. Con una voz capaz de pasar de tonos graves a gritos agudos con una energía salvaje y que lo llevó a ser considerado por un estudio como el cantante con el mayor rango vocal, el estadounidense logró dejar su sello distintivo junto a los Guns N’ Roses desde sus primeros días.
A pesar de su innegable confianza a la hora de subir a un escenario, Rose nunca dejó de admirar a otros cantantes cuya técnica o presencia escénica lo impresionaron profundamente. De hecho, en distintas oportunidades se refirió a esos músicos cuyos talentos vocales le generaron una mezcla de respeto y humildad, hasta el punto de considerarlos “fuera de su alcance”.
En una entrevista con Del James que se publicó en Rolling Stone en agosto de 1989, el artista se sentó a hablar sobre el tipo de música y bandas que disfrutaba en aquel entonces, y fue en ese momento en el que reveló cuál era el vocalista que, a su parecer, se encontraba muy por encima de su nivel: Chris Cornell.

“Esa siempre es la pregunta más difícil”, comenzó Rose antes de admitir: “Últimamente estuve escuchando a Derek and the Dominos, a los Bar-Kays. Me gusta mucho la primera Patti Smith”. Acto seguido, Axl reconoció que en ese momento estaba “empezando a descubrir a The Cure” y que seguía “buscando cosas que me abran”. Sin embargo, la declaración más contundente de Rose tuvo lugar a continuación: “Disfruto de Soundgarden. El cantante me deja sin palabras. Canta de maravilla”.
En otra nota, Rose dijo que Cornell tenía “una de las voces más increíbles que jamás haya escuchado”, y que su habilidad para controlar registros, transmitir emoción y mover su rango vocal era algo que lo impresionó profundamente. Además, sumó que, para él, era alguien cuyo estilo vocal estaba por encima de lo que él mismo se sentía capaz de alcanzar en términos de pureza técnica y resonancia emocional.









